Por Redacción
Zócalo Capitalino (Plaza De La Constitución), Ciudad De México, 16 de marzo de 2026.- La Ciudad de México logró un Récord Guinness al realizar la clase de fútbol más grande del mundo, con la participación confirmada de 9 mil 500 personas que durante 35 minutos continuos siguieron las instrucciones de exfutbolistas profesionales en el corazón de la capital. El evento, organizado por el gobierno local como parte de los preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, superó ampliamente la marca anterior de mil 38 personas establecida en Seattle y fue encabezado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien destacó el mensaje de un futbol libre de discriminación.
La clase masiva se desarrolló sobre un extenso campo de césped artificial instalado específicamente en la Plaza de la Constitución. La verificación oficial del récord fue supervisada por jueces de Guinness World Records, quienes contabilizaron a cada uno de los participantes que completaron la sesión completa, la cual incluyó ejercicios de calentamiento, técnicas básicas de control del balón y partidos amistosos simultáneos.
Entre los instructores que guiaron a la multitud se encontraron figuras del balompié nacional como Óscar ‘Conejo’ Pérez, Francisco ‘Kikin’ Fonseca, Adrián Chávez, Miguel España y Joaquín ‘Shaggy’ Martínez. El evento también rindió homenaje a las pioneras del futbol femenil, con la participación de jugadoras de la selección mexicana de 1971, un detalle que enfatizó el compromiso con la equidad de género en el deporte.
Clara Brugada, en sus declaraciones, vinculó directamente el logro con los valores que la ciudad busca promover de cara a la justa mundialista. “Más allá del récord, hoy enviamos un mensaje contundente: queremos un Mundial libre de racismo, clasismo, xenofobia y machismo”, afirmó la mandataria capitalina. Por su parte, el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Rommel Pacheco, también estuvo presente para respaldar la iniciativa.
La organización del evento incluyó una fase previa de preparación con clases masivas en las 16 alcaldías, donde se distribuyeron kits deportivos a los inscritos. Si bien el gobierno capitalino no reveló el monto de la inversión total ni el costo específico del césped artificial y la logística, el acto se enmarca en una estrategia broader de promoción deportiva y aprovechamiento del Mundial como catalizador social.
Con este récord, la Ciudad de México no solo se anotó un éxito logístico y mediático, sino que consolidó su narrativa de ser una sede incluyente y masiva de cara a la Copa del Mundo, utilizando el deporte como una herramienta de unidad y celebración colectiva.