Por Redacción
Baja California, Mexico, 16 de marzo de 2026.- La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda inauguró este lunes la segunda etapa del Viaducto Elevado en Tijuana, una obra de 7.2 kilómetros de longitud que fue calificada por la mandataria como la más importante construida en la historia de Baja California. El evento, que se enlazó con la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, también sirvió como marco para anunciar la expansión de rutas aéreas de Volaris que conectarán Tijuana y Mexicali con destinos turísticos nacionales.
Durante la ceremonia, Ávila Olmeda destacó el impacto que tendrá esta infraestructura vial para mejorar la movilidad en la zona metropolitana de Tijuana. La obra contó con la supervisión de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), representada en el acto por el residente de obra Raúl Manzano Vélez y el general José Manuel Ramírez.
La segunda etapa del viaducto había sido anunciada inicialmente para febrero de 2026 por la presidenta Sheinbaum, pero su inauguración se concretó hasta este 16 de marzo. Las autoridades no proporcionaron información sobre el costo total de la obra ni sus características técnicas específicas durante el evento.
Paralelamente, se confirmó la ampliación de la conectividad aérea para el estado con cuatro nuevas rutas operadas por Volaris. Desde Tijuana se establecerán vuelos a Mérida con cuatro frecuencias semanales y a Puerto Escondido con tres frecuencias semanales. Desde Mexicali, se iniciarán vuelos a Los Cabos y Puerto Vallarta con dos frecuencias semanales cada uno, rutas que comenzaron operaciones desde el 8 de marzo.
Estas nuevas conexiones aéreas buscan fortalecer el turismo, los negocios y el intercambio comercial de Baja California con otros polos de desarrollo del país. Las autoridades estiman que la combinación de mejoras viales y aéreas impulsará el desarrollo económico regional, aunque no se especificó el número estimado de pasajeros para las nuevas rutas ni la inversión involucrada.
La inauguración del viaducto representa un avance significativo en la infraestructura de movilidad de la frontera norte, en un estado que requiere soluciones de conectividad ante su crecimiento económico y demográfico. Las obras de esta magnitud se enmarcan en la estrategia federal de desarrollo regional priorizando las zonas fronterizas del país.