Por Redacción

Baja California (Garita El Chaparral), Mexico, 19 de marzo de 2026.- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) iniciaron un paro nacional de 72 horas este miércoles, instalando un plantón en el Zócalo capitalino y bloqueando accesos vehiculares en la garita El Chaparral, Tijuana, en demanda de la abrogación de la Ley ISSSTE de 2007, la reforma educativa de 2019 y aumentos salariales. La protesta, que partió desde el Ángel de la Independencia, derivó en empujones y gritos con policías capitalinos durante la instalación del campamento, mientras el gobierno federal llamó al diálogo.

La movilización se registró de manera simultánea en al menos tres puntos del país. En la Ciudad de México, un contingente llegó al Zócalo para instalar el plantón, donde hubo un enfrentamiento a gritos y empujones con elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana cuando los manifestantes intentaron colocar equipo de sonido. En Baja California, maestros bloquearon el acceso vehicular en la garita internacional El Chaparral, con un contingente de al menos 100 docentes, según reportes. En Chiapas, la Sección 7 y el Nivel de Educación Indígena también se sumaron al paro, con actividades en Tuxtla Gutiérrez.

Las demandas centrales de la CNTE incluyen la derogación de la Ley ISSSTE, que eliminó las pensiones vitalicias y dejó a los docentes con pensiones que, según ellos, rondan los 4,000 pesos mensuales, así como la abrogación de la reforma educativa de 2019. Además, exigen un aumento salarial del 100% y el pago de adeudos históricos. La líder de la Sección 22, Yenny Araceli Pérez, amenazó con escalar las acciones a un paro indefinido que podría afectar el desarrollo del próximo Mundial de Fútbol si no hay una solución pronta a sus peticiones.

Ante las protestas, las secretarías de Gobernación (SEGOB) y de Educación Pública (SEP) emitieron un comunicado conjunto en el que hicieron un llamado a un “diálogo permanente, respetuoso y constructivo” con la CNTE para mejorar las condiciones laborales de los maestros. El gobierno reconoció el derecho a la protesta, pero señaló que existen limitaciones presupuestales para atender todas las demandas económicas. Por su parte, las autoridades capitalinas atribuyeron el incidente en el Zócalo específicamente a la colocación del equipo de audio y no reportaron detenciones o heridos.

El conflicto se enmarca en un descontento histórico de sectores del magisterio con las reformas a los sistemas de pensiones y evaluación educativa. La CNTE ha mantenido una postura de confrontación con los gobiernos en turno, utilizando la movilización callejera y los paros como su principal herramienta de presión. La amenaza de afectar el Mundial de Fútbol, uno de los eventos más importantes en la agenda nacional próxima, busca aumentar el peso político de sus demandas y forzar una negociación directa con las máximas autoridades federales.

El paro de 72 horas está programado para concluir el viernes 21 de marzo, aunque su duración final dependerá del desarrollo de las mesas de diálogo. La CNTE ha dejado claro que, de no haber avances sustanciales, las acciones se radicalizarán, lo que podría incluir la ampliación de bloqueos en carreteras y plantones en sedes gubernamentales, en un escenario de tensión creciente entre el magisterio disidente y el gobierno.

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