Por Redacción

Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- Más de 3,000 miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) bloquearon este jueves el Paseo de la Reforma durante más de siete horas, como parte de un paro nacional de 72 horas convocado para exigir un diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La movilización, que contó con la participación de docentes provenientes de Oaxaca, Guerrero y Michoacán, busca presionar al gobierno federal para atender demandas laborales y modificar la Ley del ISSSTE de 2007.

Dirigentes de la CNTE, entre ellos Filiberto Frausto de la sección 34 de Zacatecas, Jenny Aracely Pérez de la sección 22 de Oaxaca, Pedro Hernández de la sección 9 de la Ciudad de México y Eva Hinojosa de la sección 18 de Michoacán, sostuvieron que las mesas de trabajo instaladas con las secretarías de Gobernación y Educación Pública son maniobras dilatorias. El magisterio disidente insiste en que la única vía para resolver el conflicto es una negociación frente a frente con la jefa del Ejecutivo, rechazando los canales institucionales actuales.

En respuesta a la movilización, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó durante su conferencia matutina que la negociación nunca se ha cerrado, pero responsabilizó a la CNTE de no haber acudido a una cita previa acordada con ella. La mandataria señaló que existen demandas diversas planteadas por el gremio que no pueden ser cumplidas debido a límites presupuestales, manteniendo la postura de que el diálogo debe llevarse a cabo a través de los secretarios Rosa Icela Rodríguez y Mario Delgado.

La tensión política se reflejó también en el Senado, donde surgieron posturas divergentes sobre el manejo del conflicto. El senador morenista Raúl Morón Oropeza ofreció declaraciones a los medios tras una entrevista en el recinto legislativo, mientras que Alfonso Cepeda Salas, representante del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), utilizó la tribuna senatorial para abordar el tema, marcando la clara división entre el trato institucional que recibe el SNTE y la disidencia de la Coordinadora.

Ante la falta de respuestas concretas a sus pliegos petitorios, la CNTE ha amenazado con radicalizar su movimiento si no hay avances significativos. Entre las advertencias lanzadas por los dirigentes se encuentra la posibilidad de regresar a las calles durante la celebración del próximo Mundial de Fútbol, evento que México coorganizará, lo que incrementaría el impacto de las protestas en la imagen internacional del país.

El bloqueo en la principal avenida de la capital afectó la circulación vehicular desde la mañana hasta entrada la tarde, consolidándose como la acción más visible de un paro que busca poner en la agenda nacional la abrogación de la ley de pensiones vigente desde 2007. Las autoridades de la Ciudad de México monitorearon el desarrollo de la protesta sin reportar incidentes mayores de violencia, aunque la incertidumbre sobre los siguientes pasos del gremio mantiene alerta a los tres niveles de gobierno.

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