Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- El Ministerio de Comercio de China emitió un señalamiento respecto a los aranceles impuestos por México a productos de países sin tratado comercial libre, una medida que afecta directamente a más de 30 mil millones de dólares en exportaciones chinas hacia territorio nacional. La declaración oficial pone sobre la mesa las consecuencias económicas de la decisión tomada por el gobierno mexicano en diciembre de 2025, en el contexto de las relaciones comerciales bajo el T-MEC.
De acuerdo con la información proporcionada por la autoridad china, los gravámenes aplicados oscilan entre un 5% y un 50% para más de mil 400 artículos distintos. Estas cifras contrastan con reportes periodísticos previos que mencionaban tasas de hasta un 35% para la mayoría de los productos, lo que refleja la complejidad y el alcance diferenciado de la nueva estructura arancelaria implementada por México.
Las estimaciones presentadas indican que los sectores más perjudicados serían el mecánico y el eléctrico, con pérdidas potenciales calculadas en 9 mil 400 millones de dólares. Asimismo, la industria automotriz y de piezas enfrentaría un impacto cercano a los 9 mil millones de dólares, dado que México se consolidó en 2025 como el principal destino de exportación de vehículos chinos.
La investigación china, iniciada en septiembre de 2025, analiza el escenario donde estas medidas entrarían en vigor durante 2026. Analistas citados en fuentes periodísticas han señalado que la imposición de estos aranceles por parte de México podría interpretarse como un intento de apaciguar a Estados Unidos, alineando su política comercial con las exigencias de su socio norteño ante el flujo de manufacturas asiáticas.
A pesar de la magnitud de las cifras expuestas por Pekín, la investigación no detalla el nombre del funcionario específico que emitió la declaración ni la hora exacta de la misma. Tampoco se incluye una reacción oficial inmediata de las autoridades mexicanas frente a estas conclusiones específicas sobre las pérdidas estimadas, ni se confirma la implementación total de contramedidas por parte de China en este momento.
La disputa comercial subraya la tensión en las cadenas de suministro globales, donde México busca equilibrar sus compromisos internacionales con la protección de su planta productiva interna, mientras China evalúa el daño a su balanza comercial en uno de sus mercados emergentes más importantes.