Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- La Secretaría de Movilidad (Semovi) de la Ciudad de México informó que actualmente no existe ningún acuerdo oficial ni marco normativo que permita la integración del servicio de taxi concesionado a plataformas diseñadas para vehículos particulares, como Uber. La autoridad capitalina adelantó que reforzará la supervisión y aplicará las sanciones correspondientes por incumplimiento normativo, las cuales pueden alcanzar multas de hasta 400 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

Esta advertencia surge tras el anuncio público realizado por Félix Olmo, director general de Uber México, sobre una alianza con taxistas concesionados agrupados en MX Taxi. Según el ejecutivo, este convenio tiene como objetivo responder a la creciente demanda de transporte esperada para la Copa del Mundo de Fútbol 2026. La propuesta operativa permitiría a los usuarios solicitar taxis concesionados directamente desde la aplicación de Uber.

De acuerdo con información periodística, el acuerdo entre Uber y MX Taxi se concretó después de dos años de trabajo entre la plataforma tecnológica y el gremio de taxistas. El modelo planteado busca que los conductores mantengan su carácter de transporte público regulado, operando a través de sus organizaciones y utilizando la tecnología de MX Taxi, mientras reciben las solicitudes generadas en la app de la empresa de redes de transporte.

La postura de la Semovi establece una contradicción directa con el anuncio empresarial. Mientras la iniciativa privada presenta la alianza como un hecho consumado para mejorar la movilidad en la capital, la dependencia gubernamental enfatiza que la integración de estos vehículos en la aplicación no está autorizada bajo la regulación vigente.

Hasta el momento, la investigación no registra una respuesta formal por parte de Uber o MX Taxi ante la advertencia emitida por la Secretaría de Movilidad. La situación deja en un limbo jurídico la operación del servicio, con la amenaza de sanciones económicas severas para quienes participen en el esquema sin la autorización expresa de las autoridades locales.

El conflicto regulatorio ocurre en un contexto de preparación para los eventos deportivos internacionales que se realizarán en el país en 2026, donde la coordinación entre diferentes modos de transporte es considerada estratégica. Sin embargo, la falta de un marco normativo claro para esta hibridación entre taxis concesionados y aplicaciones privadas genera incertidumbre sobre la viabilidad legal del proyecto anunciado.

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