Washington, 27 de marzo de 2026.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que la firma del presidente Donald Trump se incluirá en los futuros billetes de un dólar, los cuales serán puestos en circulación antes del 4 de julio con motivo del 250 aniversario de la independencia nacional. La medida fue confirmada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien afirmó que busca reconocer los “logros económicos” del mandatario y señaló que “no hay forma más poderosa de reconocer” dicha gestión.

El anuncio genera una controversia inmediata debido a que, según posiciones críticas del Partido Demócrata, la ley federal prohíbe que un presidente en ejercicio aparezca en los billetes estadounidenses. Esta contradicción entre la acción administrativa del Tesoro y las restricciones legales vigentes marca el debate en torno a la conmemoración del semiquincentenario (1776-2026). Además de la firma presidencial, los nuevos billetes también portarán la rúbrica del secretario Bessent.

En paralelo a la modificación de la moneda de curso legal, el Comité Federal de Arte aprobó el pasado 19 de marzo el diseño de una moneda conmemorativa de oro dedicada al presidente Trump. La pieza presenta la figura del mandatario apoyando sus puños sobre un escritorio, una imagen basada en una fotografía tomada en 2025. Este diseño incorpora las fechas 1776-2026, así como las inscripciones “IN GOD WE TRUST” y “LIBERTY”.

La decisión de incorporar la firma de un jefe de Estado en funciones representa un cambio significativo en la numismática estadounidense reciente. Mientras el gobierno federal impulsa estos cambios como parte de las celebraciones del cuarto de milenio de independencia, los sectores opositores mantienen su postura sobre la ilegalidad de la medida, aunque no se han detallado acciones judiciales específicas al momento del anuncio oficial.

La puesta en circulación de los billetes está programada para realizarse en los meses previos a la fecha patria de Estados Unidos. La administración Trump mantiene que estos símbolos son un reflejo directo del desempeño económico del país bajo su liderazgo actual, mientras la discusión sobre los alcances legales de la impresión continúa en el ámbito político.

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