Teherán, 28 de marzo de 2026.- El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) reportó que sus fuerzas han atacado más de 10 mil objetivos militares en Irán desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, con bombardeos que han dañado o destruido más de dos tercios de las instalaciones iraníes dedicadas a la producción de misiles, drones y armamento naval.
El almirante Brad Cooper, jefe del Centcom, declaró mediante un mensaje en video que las operaciones militares estadounidenses han impactado significativamente la capacidad de fabricación de equipamiento militar de Irán, incluyendo astilleros navales, aunque no ofreció detalles específicos sobre la localización exacta de los ataques ni sobre el estado actual de las fuerzas iraníes tras las ofensivas.
De manera paralela, medios israelíes como Haaretz, Times of Israel y The Jerusalem Post citaron a un funcionario israelí anónimo que señaló que el comandante de la Armada iraní del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Alireza Tangsiri, habría muerto en un ataque en la ciudad portuaria de Bandar Abás. Según estos reportes, Tangsiri era responsable del cierre del tránsito internacional por el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, esta información sobre el fallecimiento del comandante iraní carece de confirmación oficial. Ni las Fuerzas de Defensa de Israel ni el gobierno iraní se han pronunciado formalmente al respecto, y tampoco se especifica quién ejecutó el ataque donde habría muerto Tangsiri, si Israel o Estados Unidos.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques coordinados contra infraestructuras militares y mandos iraníes. Desde entonces, Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz para sus enemigos, afectando aproximadamente el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo. La última publicación en la plataforma X de Tangsiri fue el martes anterior al reporte, donde recalcaba que el paso por Ormuz requiere coordinación con la autoridad marítima iraní.
El almirante Cooper no precisó cuánto tiempo podría prolongarse el conflicto, en medio de la creciente incertidumbre sobre la evolución de la ofensiva y sus posibles implicaciones en la región de Oriente Medio. Tampoco se refirió a nuevos esfuerzos para reabrir completamente el estrecho de Ormuz, la vía marítima clave para el comercio energético mundial.