Sacramento, 28 de marzo de 2026.- La Legislatura de California aprobó este jueves un proyecto para cambiar el nombre del Día de César Chávez, que se celebra el 31 de marzo por su natalicio, por el de Día de los Trabajadores Agrícolas. La iniciativa, que ahora se dirige al escritorio del gobernador Gavin Newsom, quien ha indicado que la firmará antes de la celebración, surge en un esfuerzo por reconocer la lucha de la comunidad campesina tras las recientes acusaciones de abuso sexual contra el líder sindical.
La legislación de última hora fue impulsada por la polémica desatada tras las acusaciones de dos mujeres, Ana Murguia y Debra Rojas, quienes detallaron cómo fueron abusadas sexualmente por Chávez cuando eran niñas. Estos señalamientos fueron revelados mediante una investigación del diario The New York Times, firmada por Manny Fernández y Sarah Hurtes, la cual también contó con declaraciones de Dolores Huerta, fundadora junto a Chávez del Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW).
De acuerdo con los datos revisados en la investigación periodística, se recabaron más de 60 testimonios. Entre las acusaciones más graves figuran las de dos menores de 8 y 13 años, presuntamente abusadas entre 1972 y 1977. El reporte incluye la revisión de cientos de páginas de archivos del sindicato, correos electrónicos y fotografías que buscan contextualizar los hechos ocurridos décadas atrás.
Ante el impacto de las revelaciones, figuras cercanas al movimiento han emitido posturas sobre el legado del activista. Luis Valdez, dramaturgo y cineasta chicano, afirmó que la historia de la Unión de Trabajadores del Campo debe seguir transmitiéndose a las nuevas generaciones, señalando que las fallas individuales no deben definir la lucha del movimiento, aunque reconoció la existencia de un lado oscuro en las personas involucradas.
Las consecuencias de estas denuncias se extienden más allá de la capital californiana, provocando que en diversas ciudades de Estados Unidos se retiren monumentos y se eliminen murales dedicados a Chávez. Asimismo, autoridades en Texas anunciaron que dejarán de festejar el día en su honor, marcando un punto de inflexión en la conmemoración pública de quien fuera considerado un ícono de los derechos civiles.