Coatzacoalcos, 31 de marzo de 2026.- La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) el pasado 27 de marzo por la posible comisión de delitos ambientales derivados del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México. Las sanciones previstas incluyen penas de prisión de uno a nueve años, multas de 300 a mil días y la reparación del daño, conforme al artículo 414 del Código Penal Federal.
Pemex informó que detectó una reactivación de emisiones naturales de hidrocarburos frente a las costas de Coatzacoalcos, Veracruz. Sin embargo, se mantienen investigaciones sobre la actividad marítima en el fondeadero de dicha zona, donde se han inspeccionado siete de 13 embarcaciones identificadas antes del inicio del incidente; los seis restantes han sido boletinados a nivel internacional.
Para mitigar los impactos, se activaron protocolos de vigilancia, contención y saneamiento con un estado de fuerza de más de 3 mil elementos, incluyendo 2,200 de la Secretaría de Marina (Semar) y 700 de Pemex, además de personal de Semarnat, Profepa y otras instituciones. El operativo cuenta con 47 buques, aeronaves, drones aéreos y submarinos, así como más de un kilómetro de barreras de contención.
La presencia intermitente de hidrocarburos, potenciada por frentes fríos y fuerte oleaje, ha afectado costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas desde el 2 de marzo. Hasta el corte del 30 de marzo, las brigadas interinstitucionales han atendido 39 playas, un manglar y un estero, interviniendo en un acumulado de 630.9 kilómetros de litoral.
En cuanto a la recolección de residuos, se reporta un acumulado de más de 785 toneladas de hidrocarburos en playas y 40.6 toneladas en el mar. En la zona de chapopoteras del complejo Cantarell, específicamente en las áreas de Akal C y Akal H, se instalaron barreras de contención y se realiza dispersión mecánica con chorro de agua, mientras se revisa la integridad de los ductos.
Las afectaciones han interrumpido las actividades de cerca de 50 mil pescadores y generado reportes de muerte de jaibas y ostión en Paraíso y Cárdenas, Tabasco, así como el arribo de densas capas de chapopote en municipios como Nautla, Vega de Alatorre y Tuxpan. Se han documentado ocho casos de fauna silvestre afectada. Pemex ordenó destinar 35 millones de pesos para apoyar a las comunidades pesqueras y servicios de salud impactedos.