Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- El lanzamiento del cohete SLS está previsto para este miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos, marcando el inicio de la misión Artemis II. La ventana de lanzamiento se abre a las 18:24 hora local de Florida (00:24 del 2 de abril en España peninsular). Si el despegue no se produce este día, existen oportunidades los días 3, 4, 5, 6 y 7 de abril.
La misión llevará a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen alrededor de la Luna a bordo de la nave espacial Orión, cuya cabina cuenta con un volumen habitable de 9.34 metros cúbicos. Se trata de la primera misión tripulada del programa Artemis, con una duración estimada de aproximadamente diez días y un recorrido de unos 1.1 millones de kilómetros.
Argentina participará en esta expedición con el microsatélite ‘Atenea’, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). El dispositivo mide 30 por 20 centímetros y fue diseñado y construido íntegramente en el país sudamericano. Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología de Argentina, declaró: “Nos llena de orgullo que Argentina haya sido el único país de América Latina invitado por la NASA a integrar una carga secundaria en esta misión, y uno de los cuatro países seleccionados a nivel global junto con Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur”.
Genua añadió que “cada proyecto de ingeniería fortalece nuestras capacidades tecnológicas, forma recursos altamente calificados y nos vuelve un proveedor confiable para la nueva economía espacial”. Además de Argentina, los otros países seleccionados a nivel global para integrar cargas secundarias fueron Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur.
Previo al lanzamiento, el mayor problema técnico identificado fue el escudo térmico de la nave Orión, cuya capa se deterioró más de lo esperado durante la misión no tripulada Artemis I. En diciembre de 2024, la NASA identificó que la causa del inconveniente fue una acumulación de gases. La agencia espacial afirmó que las pruebas posteriores demostraron que “el issue was not a general design flaw or a risk to the crew”, indicando que sensores mostraron que incluso si hubiera astronautas a bordo, “they would have been safe and temperatures inside the cabin remained well below critical limits”.
Ante esto, la NASA decidió modificar el ángulo de entrada de la nave a la atmósfera para minimizar el desgaste del escudo térmico en lugar de instalar una capa mejorada. Sin embargo, el astronauta y especialista en escudos térmicos Charles Camarda criticó la decisión de proceder con el lanzamiento, comparándola con “the exact behaviors” que causaron los accidentes del Challenger en 1986 y del Columbia en 2003. Camarda sostuvo que la nave “should not fly as it is currently designed”.