Ciudad de Mexico, 03 de abril de 2026.- El Gobierno de Cuba aprobó el indulto de dos mil 10 presos, una decisión calificada como un ‘gesto solidario humanitario y soberano’. La medida se enmarcó en el contexto de las celebraciones de la Semana Santa y representa la segunda excarcelación de personas privadas de libertad del presente año.
Entre los beneficiarios de esta liberación aparecen jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años, así como extranjeros y ciudadanos cubanos residentes en el exterior. Según un comunicado del Gobierno, este gesto partió de un análisis cuidadoso de las características de los hechos cometidos, la buena conducta mantenida en prisión, haber extinguido una parte importante de la sanción y el estado de salud de los internos.
Las autoridades descartaron de este beneficio a personas que cometieron delitos de agresión sexual, pederastia con violencia, asesinato, homicidio, drogas, hurto y sacrificio de ganado, robo con violencia o fuerza con utilización de armas, casos con menores víctimas, corrupción de menores, delitos contra la autoridad, así como reincidentes y multirreincidentes. El gobierno no proporcionó detalles sobre las identidades específicas de los prisioneros liberados.
Este es el quinto indulto que realiza el Gobierno cubano desde 2011, con lo cual se han beneficiado más de 11 mil personas en total. Previamente, el pasado 12 de marzo, el Ejecutivo de La Habana informó sobre la excarcelación de 51 presos. Desde entonces, 24 presos por motivos políticos han sido liberados como parte de ese proceso, según ha informado la ONG Prisoners Defenders (PD); la mayoría participó en las protestas antigubernamentales del 11-J y cumplía sanciones de entre seis y 18 años de cárcel.
El indulto masivo se produce en medio de negociaciones en curso entre La Habana y Washington, ocurriendo una semana después de que Donald Trump dio una señal inicial de alivio del embargo petrolero. El domingo pasado, un petrolero ruso llegó a puertos cubanos con 100,000 toneladas de crudo, aunque la Casa Blanca aclaró que el gesto no representaba un cambio formal en la política de sanciones, citando las ‘necesidades humanitarias del pueblo cubano’.
La medida llega un día después de que la embajadora cubana en Washington, Lianys Torres Rivera, desafió a Estados Unidos a ‘participar en la transformación económica de Cuba’. Por su parte, Donald Trump se refirió al tema mencionando que sería ‘un gran honor’ y hablando de ‘tomar el control de Cuba’, mientras el régimen cubano reiteró el carácter ‘humanitario y soberano’ de la decisión.