Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- La administración de Donald Trump lanzó una advertencia definitiva al gobierno de Teherán: la vigencia del actual cese al fuego está condicionada a que el estrecho de Ormuz permanezca abierto sin restricciones. Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, precisó que Líbano quedó fuera del acuerdo de alto el fuego establecido entre Estados Unidos e Irán.
Por su parte, Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, denunció que Estados Unidos e Israel quebrantaron tres puntos clave de la propuesta de paz de diez puntos. Qalibaf señaló específicamente la violación del espacio aéreo por un dron, la negación del derecho al enriquecimiento de uranio y la exclusión deliberada de Líbano de la tregua. “La base sólida con la que negociar ha sido abierta y claramente violada antes incluso de que las negociaciones comiencen. Ante esta situación, un alto el fuego bilateral o las negociaciones son irrazonables”, afirmó el funcionario iraní.
Entre los puntos del plan presentado por Teherán se incluye el compromiso de Irán de no fabricar armas nucleares, el levantamiento total de sanciones y la creación de un fondo para compensar daños derivados de la ofensiva iniciada el 28 de febrero. Un funcionario iraní vinculado al proceso de negociación indicó que la reapertura del estrecho de Ormuz podría darse en un plazo inmediato, específicamente este jueves o viernes, pero bajo condiciones específicas. “Si se llega a un entendimiento sobre un marco para las conversaciones, el estrecho podría abrirse de manera limitada, bajo el control de Irán”, señaló, agregando que “la coordinación con los militares iraníes será obligatoria para todos los barcos”.
La agencia FARS aseguró que Irán cerró de manera momentánea el paso de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, en represalia por el ataque lanzado por Israel contra Líbano. El ejército israelí dijo que llevó a cabo su “mayor ataque coordinado” contra Hezbolá desde el comienzo del conflicto armado, provocando 112 muertos y 837 heridos hasta ahora, según datos del Ministerio de Salud libanés. El Gobierno de Israel aseguró que el alto al fuego acordado con Irán no contempla el conflicto con Hezbolá y acusó a la organización de continuar con el lanzamiento de cohetes desde el sur del Líbano.
En la mañana, la Compañía Nacional de Petróleo de Irán denunció un “cobarde ataque de los enemigos” a la refinería de la isla de Laván, mientras la Guardia Revolucionaria informó del derribo de un dron Hermes 900 en la ciudad de Lar. Ali Bahreini, embajador iraní ante Naciones Unidas, declaró: “No estamos confiando en la otra parte. Nuestras fuerzas militares mantienen su preparación. Mientras tanto, iremos a las negociaciones para ver cuán seria es la otra parte”.
Donald Trump anunció el 7 de abril que la tregua durará dos semanas, tiempo en el que entablarán una mesa de negociación en Islamabad para discutir la lista de 10 puntos propuesta por Irán. Tras la tregua a la que llegaron Estados Unidos e Irán, gracias a Pakistán, el petróleo cayó 20% y volvió por debajo de los 100 dólares por barril. Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, aseguró en X que las violaciones al alto al fuego “socavan el espíritu del proceso de paz”.
El papa León XIV calificó de “inaceptable” la amenaza del presidente de Estados Unidos contra Irán, quien había amenazado con terminar con “toda una civilización” antes de expirar el ultimátum para que Irán reabra el estrecho. “La amenaza contra Irán no es aceptable. Hay cuestiones de derecho internacional, pero sobre todo, cuestiones morales: hay muchísimas personas, niños, ancianos, completamente inocentes que se verían afectadas si esta amenaza se hiciera realidad”, dijo el pontífice. Por su parte, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, consideró positiva la tregua alcanzada, pero afirmó que su gobierno “no aplaudirá a quienes incendian el mundo porque se presenten con un cubo”.