Ciudad De México, 12 de abril de 2026.- En promedio, uno de cada cuatro profesores del bachillerato de la UNAM falta una vez a la semana o llega tarde, según cálculos estimados realizados por el diario La Jornada a partir de entrevistas con alumnos de las preparatorias 1, 2, 5 y 6, así como de los CCH Sur y Oriente. Aunque no existen cifras oficiales sobre el ausentismo en los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y los cinco del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), el cálculo sugiere que el 25 por ciento (1,370) de los 5,491 docentes de bachillerato se ausentan cuatro veces al mes.
Algunos profesores se presentan cuando ya ha transcurrido media hora de clase, a pesar de que la tolerancia establecida es de 15 minutos. Los estudiantes están obligados a esperar a sus docentes dentro del aula; si estos llegan, se pasa lista y la asistencia se toma en cuenta para la evaluación. Elisa, estudiante de la ENP No. 2, declaró: “El maestro de física nos avisa con tiempo cuando no va a venir. Seguido lo hace, nos dice que tiene que ir al doctor y no podrá dar clase”. El Estatuto del Personal Académico señala que los docentes deben impartir un máximo de 20 horas de clase por semana y pueden desempeñar labores de tutorías en el tiempo restante, pero es omiso respecto a sanciones por ausentismo.
En otro frente, la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz Gutiérrez, visitó el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) para inaugurar el Seminario ‘México en el nuevo entorno internacional’, donde participaron funcionarios del gobierno y académicos del CIDE, la UNAM, El Colegio de México y el ITAM. Durante su visita, Ruiz Gutiérrez anunció que, por instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se asignarán 200 nuevas plazas distribuidas en los 26 centros de investigación sectorizados a la secretaría. Para esta asignación se buscará la colaboración de instituciones como la UNAM, el IPN y otras universidades.
“Por eso es importante que el Estado asuma con claridad su papel de motor de la innovación, impulsando sectores estratégicos como los semiconductores a través de la Secretaría, en uno de los proyectos prioritarios denominado Kutsari”, afirmó Rosaura Ruiz Gutiérrez. Por su parte, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de San Lázaro, inauguró el Modelo Parlamentario Universitario de la UNAM y tomó protesta a las y los participantes del evento.
Respecto a la demanda de ingreso a la máxima casa de estudios, cerca de 200,000 aspirantes presentan cada año el examen de admisión a la UNAM para cursar alguna de las 133 licenciaturas ofrecidas. Sin embargo, en la convocatoria de 2025, casi una veintena de carreras tuvieron más lugares disponibles que aspirantes inscritos. La carrera de Etnomusicología registró 9 aspirantes para 20 lugares, mientras que Desarrollo Territorial tuvo 18 postulantes para 36 espacios.
La Dirección General de Administración Escolar (DGAE) recopila datos sobre estas carreras con menor demanda. En Morelia, Ciencia de materiales sustentables ofreció 44 espacios y tuvo 37 postulantes; Ciencias ambientales ofreció 95 lugares y tuvo 49 aspirantes en 2025, reduciendo su oferta a 40 plazas para 2026. En Tlaxcala, la carrera de Desarrollo comunitario para el envejecimiento ofreció 47 plazas y tuvo solo 4 postulantes en 2025, incrementando su oferta a 50 lugares para 2026. Otras carreras con baja demanda incluyen Geografía aplicada en Mérida, con 5 postulantes para 23 lugares, y diversas licenciaturas en lenguas modernas como francés, portugués y alemán.
En cuanto a la estructura universitaria, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) fue creada el 26 de abril de 2001 y obtuvo su autonomía el 16 de diciembre de 2004. Su máximo órgano de gobierno es el Consejo Universitario, integrado por un número igual de estudiantes y académicos con voz y voto, además de trabajadores administrativos con voz pero sin voto, siendo la única institución pública de educación superior donde los estudiantes son parte activa del gobierno universitario. La Universidad Nacional Rosario Castellanos depende de la Secihti, mientras que las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García dependen de la SEP.