Ciudad De México, 13 de abril de 2026.- La administración del presidente Donald Trump ha promovido la estrategia de “autodeportación”, un eufemismo para el retorno voluntario impulsado por la presión, logrando expulsar a más de 600,000 inmigrantes desde que asumió el cargo en enero de 2025. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) alienta a los indocumentados a registrarse en la aplicación CBP Home, ofreciendo beneficios financieros que inicialmente eran de 1,000 dólares y que posteriormente se elevaron a 2,600 dólares.

Un anuncio promocional del DHS describe la iniciativa como un “trato histórico y generoso” para “extranjeros ilegales”, prometiendo un “bono de salida de 2,600 dólares Y un vuelo gratis a tu país de origen”. Sin embargo, abogados especializados advierten sobre los riesgos de esta herramienta. Wendy Rodríguez, abogada de la migrante Mireya, señaló: “No confío en el gobierno. Esa información que pones quedará registrada y pueden usarla en tu contra”.

La complejidad de estos procesos se ilustra en el caso de Mireya, quien decidió regresar a México tras 18 años en Estados Unidos. Aunque había entrado legalmente en 2008, excedió su periodo permitido. Al intentar abordar su vuelo en el aeropuerto de Oklahoma, fue detenida por la policía y entregada a agentes de ICE. “Ella les preguntó por qué la detenían si se estaba yendo. Les mostró su boleto, pero le dijeron que era ‘demasiado tarde'”, relató Rodríguez. Además, agentes de ICE llegaron a la casa de Mireya sin orden judicial y detuvieron a su esposo y a dos de sus tres hijos, quienes ahora permanecen retenidos en el centro de detención Bluebonnet en Texas.

En otro caso de alto perfil, Amanda Ungaro, ciudadana brasileña de 41 años, fue deportada en octubre pasado tras pasar tres meses en un centro de detención. Ungaro, quien compartió veladas con los Trump en Mar-a-Lago y cuya expareja, Paolo Zampolli, fue nombrado enviado especial para alianzas globales por Trump, fue arrestada en junio pasado en Florida por cargos de fraude. Según The New York Times, Zampolli contactó a un alto funcionario de ICE para que Ungaro permaneciera encarcelada y fuera deportada con el fin de obtener la custodia de su hijo, solicitud que ICE cumplió.

“No fue suficiente para él destruirme durante 20 años de relación: quiso destruirme de nuevo cuando empecé una nueva vida, cuando me casé”, declaró Ungaro sobre el proceso. La deportada añadió: “Ahora es la guerra. Veremos quién gana. Guardé silencio durante años, y por eso la gente me juzga”.

Paralelamente, el presidente Donald Trump ha utilizado su cuenta de Truth Social para vincular la inmigración irregular con actos violentos. Recientemente difundió un video de un ataque en una gasolinera de Florida donde una mujer fue asesinada con un martillo, asegurando que el presunto agresor es un inmigrante haitiano en situación irregular. En su publicación, Trump responsabilizó directamente a su antecesor, Joe Biden, afirmando que el sospechoso permanecía en el país debido a políticas como el Estatus de Protección Temporal (TPS).

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