Zamora, 29 de mayo de 2026.- El juicio por el homicidio imprudente de Arancha C., una joven de 27 años fallecida tras ser atacada por siete perros, comenzó este jueves en el juzgado de lo Penal de Zamora. La víctima, auxiliar de enfermería que vivía con sus padres en Roales del Pan, salió a correr junto a su propio perro por los alrededores de dicha localidad el 24 de octubre de 2023, cuando fue embestida por la jauría que custodiaba unas ovejas propiedad de Pedro G., un pastor de 60 años.
Según los hechos expuestos, la joven sufrió más de 100 dentelladas por parte de los animales, que se encontraban sueltos y sin control. Sus padres acudieron al camino y la encontraron ya sin opciones de salvar su vida; los equipos sanitarios desplazados al lugar tampoco consiguieron reanimarla. La Guardia Civil asumió las pesquisas del caso y detuvo al propietario de los animales, quien se negó a declarar cuando fue arrestado.
La Fiscalía reclama para el acusado una pena de dos años y medio de prisión, a petición de cuatro miembros de la familia de la víctima, así como una indemnización de 250.000 euros. El ministerio público sostiene que el hombre tenía descontrolados a sus perros y no se encontraba presente en el momento del ataque mortal.
La jauría estaba compuesta por tres mastines, dos pastores alemanes y dos crías de estas razas. Tras los sucesos, todos los perros fueron sacrificados en un centro especializado en Simancas (Valladolid). Los familiares de la joven necesitaron ayuda psicológica tras el trágico desenlace.
Testimonios de vecinos recogidos en la investigación indican que eran relativamente habituales situaciones de riesgo, pues el pastor no ataba ni encerraba a los perros. La jauría causaba perjuicios a lugareños, deportistas, paseantes, mascotas y agricultores que transitaban por esos caminos de tierra. Un vecino declaró que “era cuestión de tiempo” que ocurriera una desgracia, recordando episodios anteriores de “sustos” y cómo, tiempo atrás, los animales mataron al perrito de otro vecino “junto al frontón”.