Ciudad De México, 01 de junio de 2026.- En 1986, México vivía un profundo descontento social que se traducía en protestas frente a la Copa Mundial de la FIFA, la cual se realizó entre mayo y junio de aquel año. En el ambiente se respiraba todavía la respuesta social ante la emergencia del sismo de 1985 en la Ciudad de México. La Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular (Conamup), nacida en 1980, fue uno de los actores de aquellas movilizaciones.
Las consignas de la época reflejaban las carencias económicas de la población: “¡No queremos goles, queremos frijoles!” y “¡No queremos Mundial, queremos aumento salarial!”. A pesar del malestar, las protestas contra el mundial de 1986 fueron relativamente pequeñas y se concentraron principalmente en el centro del país. En abril de ese mismo año, el rector de la UNAM, Jorge Carpizo, presentó ante el Consejo Universitario el documento ‘Fortaleza y debilidad de la Universidad Nacional’.
Cuatro décadas después, el mundial de 2026 será el primero que se realice en los tres países de América del Norte: Estados Unidos, Canadá y México. En este contexto, México será el único país de los tres que otorgue ‘exenciones generales de impuestos’ a la FIFA para el evento deportivo.
El escenario social actual contrasta con el pasado reciente. La llegada de la autodenominada Cuarta Transformación a la presidencia de México se dio en 2018; sin embargo, ocho años después, en 2026, muchos de los cambios más importantes no han llegado y algunos males se han profundizado. Por todo el país, miles de madres y familias buscadoras siguen denunciando y buscando a sus familiares desaparecidos.
La investigación señala que se denuncia la crisis forense, las fosas clandestinas, los campos de reclutamiento, las zonas de desaparición y el trabajo esclavo. Asimismo, existen violencias contra los pueblos originarios, que en distintas partes del país se han organizado para resistir a las corporaciones criminales.