Nueva York, 02 de junio de 2026.- En la primera audiencia del caso contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, y el general Gerardo Mérida, la Jueza de Distrito del Sur de Nueva York, Katherine Polk, advirtió que “hay mucha evidencia”. La funcionaria judicial precisó que las pruebas no son individuales, sino que corresponden a todo el bloque de 10 acusados, lista que incluye a Rocha, al senador Enrique Inzunza y a otros ocho implicados por sus vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con los hechos reportados, tres de los acusados en dicha lista, identificados como funcionarios de Rocha Moya, ya se entregaron al gobierno de Estados Unidos. Mientras tanto, Washington insiste en que sean extraditados los siete restantes, referidos en la investigación como “narco-políticos” y el “narco-gobernador”.
Respecto al senador Enrique Inzunza, sus propios compañeros del Senado desconocen su paradero actual, aunque se recibió su petición de licencia por correo electrónico. La investigación señala una contradicción sobre su ubicación: por un lado se reporta que se le vio el jueves por la noche en Culiacán, durante la ceremonia de Egresados del Tec de Monterrey; por otro, se menciona que él mismo dijo estar en la Ciudad de México.
En el ámbito político, Rubén Moreira y la senadora Carolina Viggiano desarticularon la estrategia que utilizaba Inzunza para operar por la vía digital. Además, priistas le gritaron al senador que es un “delincuente” y un “verdadero farsante”, refiriéndose a la justicia como algo que cayó “como dedo en el anillo”.
Frente a estas developments, la Presidenta Claudia Sheinbaum mantiene su postura de rechazar la injerencia extranjera en el caso.