Ciudad De México, 10 de junio de 2026.- Una auditoría externa ha calificado de negativa o “desfavorable” la situación de los estados financieros del ISSSTE, marcando la primera vez en al menos dos décadas que una revisión de este tipo emite tal dictamen sobre la institución.

El despacho Mazars, designado por la Secretaría de Buen Gobierno para llevar a cabo la auditoría del ejercicio 2025, señaló en su informe problemas como el mal registro de bienes muebles e inmuebles, así como reasignaciones millonarias de dinero sin autorización. Además, el documento apunta a subestimaciones de pérdidas por créditos incobrables y un exceso de contrataciones por adjudicación directa.

Según el dictamen, varios de los problemas identificados contravienen normas legales. Aunque la actual administración del ISSSTE está encabezada por Martí Batres desde octubre de 2024, la auditoría indica que varios de estos inconvenientes datan de años atrás y no corresponden exclusivamente a la gestión presente.

Las entidades paraestatales que generan recursos propios, como el ISSSTE, están obligadas a someterse a una auditoría externa anual de sus estados financieros. Los dictámenes negativos implican que los registros financieros de una institución contienen errores graves u omisiones, o no cumplen con las reglas contables, por lo que no reflejan su situación real.

EL PAÍS solicitó a la institución su posición sobre las conclusiones de la auditoría y conocer cuál es el plan para atender las observaciones, pero no se recibió respuesta antes de la publicación de esta nota.

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