Ciudad de Mexico, 20 de junio de 2026.- Las protestas conocidas como ‘la revolución de los flamencos’ han confrontado a Jared Kushner y sus socios durante las últimas dos semanas en Albania. Estas manifestaciones han puesto en duda el futuro de desarrollos turísticos de lujo vinculados a la familia Trump en el país balcánico, cuyos proyectos están valorados en más de 4 mil millones de euros.

Los planes incluyen dos destinos exclusivos de lujo en la costa albanesa. Esta situación ocurre en un contexto de expansión global para la Trump Organization, que ha anunciado más de una docena de proyectos inmobiliarios de alta gama en todo el mundo desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero del año pasado. Esa cantidad ya supera el número de proyectos que la compañía persiguió durante todo el primer mandato del magnate entre 2017 y 2021.

En Europa, las inversiones recién anunciadas se ubican en Albania, Rumania, Georgia y Serbia, sumando miles de millones de euros. Los nuevos proyectos están en lugares como Tbilisi, Bucarest y Belgrado, mientras que los gobiernos de la región esperan que rascacielos y resorts exclusivos desencadenen una avalancha de inversión para impulsar sus economías. Respecto a esto, el primer ministro Edi Rama declaró: “Albania needs super-luxury like the desert needs water”.

Formalmente, los últimos proyectos de la familia Trump son gestionados por Eric y Donald Trump Jr. desde que su padre regresó al poder. Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump, capitalizó las relaciones que construyó como asesor y mano derecha del presidente para asegurar acuerdos para Affinity Partners, su fondo de inversión fundado en 2021 con capital saudí y catarí. Cabe señalar que la familia ya posee dos hoteles de lujo en Escocia y otro en Irlanda desde antes de que Trump lanzara su carrera política en 2015, además de tener un acuerdo para usar la marca del presidente en dos torres en Turquía, aunque estas no son propiedad ni fueron desarrolladas por su familia.

El repentino interés de los herederos en destinos como Europa del Este y el Cáucaso ha generado preocupación en Estados Unidos sobre posibles conflictos de interés. En abril, el legislador demócrata Jamie Raskin criticó: “You cannot be a diplomat and a financial pawn of the Saudi monarchy at the same time”. Dos meses antes de dicha crítica, Kushner fue nombrado enviado especial para la paz en Gaza. Por su parte, Trump ha jugado con la idea de convertir el enclave palestino en un resort turístico de lujo.

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