Ciudad de Mexico, 27 de junio de 2026.- El grupo Volkswagen prevé recortar hasta 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo, una cifra que representa el doble de lo anunciado hasta ahora. Según información adelantada por el medio especializado Manager Magazin y confirmada por El País, la compañía también estudia cerrar cuatro fábricas en Alemania, una medida inédita en su historia.
Las instalaciones afectadas por el posible cierre son tres plantas de Volkswagen ubicadas en Hannover, Zwickau y Emden, así como una fábrica de Audi en Neckarsulm. Estos planes forman parte de los nuevos objetivos establecidos para 2030 que el consejo de administración planteó el miércoles, basándose en lo que la empresa describe como “documentos internos confidenciales”.
Esta estrategia marca un quiebre respecto a los acuerdos previos. En la navidad de 2024, la compañía había pactado con el sindicato IG Metall mantener abiertas todas las fábricas alemanas. No obstante, en 2025, Volkswagen ya había anunciado el recorte de 50.000 empleos en Alemania hasta 2030, una cifra que en ese momento era unos 15.000 puestos superior a lo convenido con el sindicato.
El consejo de supervisión del grupo debatirá sobre estos planes el próximo 9 de julio. Un portavoz del grupo señaló que “los asuntos subyacentes se discutirán y aprobarán en los comités correspondientes”, mientras que la dirección afirma que la empresa está “experimentando una profunda transformación” con el objetivo de “desarrollar coches en Alemania, producirlos en Europa y exportarlos al mundo”.
La decisión llega tras una sucesión de malos ejercicios atribuidos a la competencia de las marcas chinas. En el mercado alemán, Volkswagen ha pasado de ser la primera firma en ventas a la tercera posición, por detrás de BYD y Geely. Una situación similar ocurre en otros mercados europeos, donde las automovilísticas chinas avanzan pese a los aranceles de la Unión Europea. Según cifras de Bloomberg, el grupo da empleo a unas 657.000 personas globalmente.
Ante el anuncio, el sindicato IG Metall y el comité de empresa de Volkswagen han condenado con dureza los planes de la compañía, expresando su “inquietud”. Representantes de los trabajadores advirtieron: “Los ataques de Volkswagen contra la ley, la cogestión y nuestros centros de trabajo constituyen amenazas irresponsables. Si esos planes siguieran adelante, haríamos todo lo que esté en nuestra mano para impedirlos”.