Ciudad De México, 06 de julio de 2026.- Donald Trump, presidente de Estados Unidos, admitió que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir que se revisara la tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun. La intervención ocurrió tras la expulsión del jugador durante el partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina, encuentro que terminó con marcador de 2-0.

Folarin Balogun, delantero del AS Monaco F.C. de 25 años nacido en Nueva York, recibió la tarjeta roja directa al minuto 64 tras una revisión del VAR realizada por el árbitro brasileño Raphael Claus. Ante la sanción, Trump declaró: “Lo único que hice fue pedir [a la FIFA] que se revisara la jugada, porque no me pareció que fuera falta. Y, bueno, creo que tengo buen ojo para estas cosas”.

El mandatario estadounidense detalló su percepción del lance: “No me pareció una falta; vi a dos grandes atletas que chocaron entre sí y quedaron enredados. No fue alguien dándole un puñetazo a otro en la cara ni nada parecido”. En otra declaración, insistió en que “todo lo que hice fue pedir una revisión. No dije: ‘Tienes que hacer esto'”.

Gianni Infantino confirmó haber recibido la llamada del presidente de Estados Unidos, aunque aclaró que “discute regularmente asuntos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA con el Presidente de los Estados Unidos, y en este asunto, recibí una llamada del Presidente Donald Trump, tal como recibo llamadas de jefes de Estado, funcionarios gubernamentales, partes interesadas en el fútbol y ejecutivos empresariales de todo el mundo sobre muchos temas diferentes”.

Pese a la comunicación, Infantino defendió la autonomía de las instancias deportivas: “Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Operan de manera autónoma, aplican el Código Disciplinario de la FIFA y deciden los casos en base a las regulaciones aplicables y los hechos específicos ante ellos”. Finalmente, la FIFA retiró la sanción a Balogun, convirtiendo su suspensión firme en “un partido de suspensión con pena suspendida, acompañado de un período de prueba de un año”.

La Comisión de Apelación de la FIFA rechazó posteriormente un recurso presentado por la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) contra la readmisión del jugador, considerándolo “inadmisible”. El organismo argumentó que la federación belga “no está legitimada para interponer un recurso contra esta decisión, al no ser parte en el procedimiento”. El partido de octavos de final entre Bélgica y Estados Unidos estaba programado para este 6 de julio de 2026 a las 17:00 horas locales en Seattle.

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