Madrid, 09 de junio de 2026.- Arab Barghouti, de 35 años y nacido en Jerusalén, denunció este martes en Madrid que Israel se niega a liberar a su padre, Marwan Barghouti, porque este representa el único liderazgo palestino capaz de comandar un consenso incluso entre los fundamentalistas de Hamás. En una entrevista concedida a EL PAÍS el pasado 3 de junio, Arab argumentó que la unidad que proyecta su progenitor es “la razón” por la que las autoridades israelianas mantienen su encarcelamiento.
Marwan Barghouti, de 66 años y originario de Kobar, cumple cinco cadenas perpetuas impuestas por Israel hace 24 años. Durante su estancia en la capital española, Arab Barghouti se reunió con representantes de todos los grupos parlamentarios del Congreso, a excepción del PP, Vox y Junts per Catalunya, como parte de la campaña ‘Free Marwan’ para exigir su liberación.
El activista calificó el encarcelamiento de palestinos como un castigo colectivo. “Es un castigo colectivo y un instrumento de la ocupación utilizado para silenciar, oprimir y deslegitimar el derecho del pueblo palestino a la autodefensa”, afirmó. Según los datos aportados, en los últimos 58 años más de 800.000 palestinos han sido encarcelados, de los cuales un tercio se encuentra bajo detención administrativa.
Fadwa Barghouti, madre de Arab y abogada, señaló que tras el 7 de octubre de 2023 el encarcelamiento masivo se convirtió en una continuación del genocidio. Su hijo fue más contundente al describir la situación carcelaria: “Nos enfrentamos a un sistema penitenciario demente que ha matado a más de 100 presos políticos palestinos [desde el 7 de octubre de 2023]”.
Sobre las condiciones de su padre, Arab reveló que Marwan ha perdido más de 10 kilos de peso y lleva más de dos años y medio en confinamiento solitario. El abogado de Marwan lo visitó hace unas semanas y reportó que fue agredido nuevamente a finales de abril y también el 12 de mayo. Además, Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel, amenazó al preso en cámara.
Arab Barghouti describió a Ben-Gvir como “un matón, un fascista y un terrorista convicto incluso en Israel”. “Porque allí tenías a un matón, un fascista como Ben-Gvir, que intentó humillar a mi padre frente a todo el mundo solo para presumir”, dijo. A pesar de la dimensión política del caso, Arab enfatizó su perspectiva personal: “Al final del día, no pienso en Marwan Barghouti como un político, ni como el líder palestino de la Segunda Intifada (2000-2005)… Pienso en mí mismo como el hijo que quiere que su padre regrese a casa”.