Bogotá, 14 de abril de 2026.- El gobierno colombiano anunció un plan de manejo de hipopótamos que incluye la eutanasia de al menos 80 ejemplares durante el segundo semestre de 2026. La ministra de Ambiente, Irene Vélez, informó la medida en una rueda de prensa, señalando que la acción responde a la reproducción descontrolada de esta especie exótica invasora introducida originalmente por el narcotraficante Pablo Escobar.
Las estimaciones sobre la cantidad actual de animales varían entre las fuentes: mientras EL PAÍS América Colombia calcula que hay unos 160 ejemplares, Aristegui Noticias y lopezdoriga.com estiman que la cifra ronda los 200. No obstante, todas las proyecciones coinciden en un crecimiento acelerado; se indica que para 2030 habría al menos 500 hipopótamos afectando los ecosistemas, y en caso de no controlar a la especie, la población podría llegar a 1,000 en 2035.
“Sin esa acción es imposible controlar la población. Las estimaciones indican que a 2030 tendríamos al menos 500 hipopótamos afectando nuestros ecosistemas, afectando nuestras especies nativas, como el manatí y la tortuga de río”, afirmó la ministra Vélez. La funcionaria agregó que “desde 2022 la ciencia nos dijo que hay que reducir la población (de hipopótamos) para salvar nuestros ecosistemas” y destacó que “para nosotros es fundamental resguardar la vida humana”.
La directora de Bosques del Ministerio de Ambiente, Natalia Ramírez, explicó que se implementarán dos métodos de eutanasia, una física y otra química. El proceso comienza con la captura del animal, su sedación y la posterior administración de medicamentos “aprobados por expertos en el manejo de estos procesos”. La intervención se aplicará específicamente en al menos 80 individuos ubicados en la Hacienda Nápoles y en la cercana Isla del Silencio, aunque no se descarta intervenir en otras zonas donde se ha comprobado la presencia de estos animales.
Para ejecutar este plan, se asignarán recursos por un valor de 7,200 millones de pesos colombianos (casi dos millones de dólares). La historia de estos paquidermos en Colombia comenzó en 1981, cuando Pablo Escobar introdujo ilegalmente cuatro hipopótamos (tres hembras y un macho) desde África a la Hacienda Nápoles, ubicada a 150 kilómetros de Medellín. Desde allí, los animales se expandieron por Antioquia y los departamentos vecinos de Santander y Bolívar.
Respecto a la posibilidad de reubicar a los animales en otros países, la ministra Irene Vélez reconoció las dificultades diplomáticas: “El silencio administrativo nos indica que no hay interés en recibirlos”. Ante este escenario, la funcionaria sostuvo que la eutanasia es “responsable y ético” y concluyó: “Es en responsabilidad con nuestros ecosistemas que tenemos que tomar estas acciones”.