Pajapan, 24 de marzo de 2026.- Comunidades indígenas de los municipios de Pajapan, Tatahuicapan y Mecayapan denunciaron que los trabajos de limpieza derivados del derrame de hidrocarburo en el litoral del Golfo de México son inadecuados y se realizan sin el equipo de protección necesario, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que Petróleos Mexicanos (Pemex) está ejecutando las labores de remediación en el océano y las playas.
El derrame, que ha contaminado varios kilómetros de la costa, ha generado una discrepancia respecto a su origen. Organizaciones como el Movimiento Regional Indígena en Defensa y Respeto por la Vida y el Centro de Derechos Humanos Bety Cariño señalan que la causa no ha sido esclarecida, aludiendo a un posible “barco fantasma”. Por su parte, la jefa del Ejecutivo federal sostuvo categóricamente que el vertido fue provocado por una embarcación, aunque reconoció que la empresa responsable aún no ha sido determinada oficialmente.
En el contexto de la crisis ambiental, la Fiscalía General de la República, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) participan en las investigaciones para establecer las responsabilidades. Sin embargo, hasta el momento no se han presentado resultados oficiales que confirmen la identidad del barco o la compañía propietaria del hidrocarburo derramado.
Las poblaciones afectadas alertan sobre graves daños económicos y sanitarios, incluyendo la comercialización de pescado que podría estar contaminado. Asimismo, existen reportes sobre el uso de disolventes durante las prácticas de limpieza, lo cual podría agravar el impacto en el ecosistema local. Las comunidades han solicitado que se detenga la venta de productos del mar y se realicen estudios oficiales sobre los efectos en la salud de los habitantes y la biodiversidad.
Ante la falta de claridad en el origen del vertido y las condiciones en que se realizan las labores de contención, los actores involucrados mantienen posturas divergentes. Mientras las autoridades federales indican que se está trabajando en la limpieza, los habitantes de la zona costera exigen equipos adecuados y transparencia en el proceso para evitar que la remediación derive en mayores perjuicios para su economía y entorno natural.