Por Redacción

Bangui, 09 de agosto de 2026.- Brayan Omar Sánchez, un hondureño de 31 años nacido en Olancho, fue deportado desde Estados Unidos a Bangui, República Centroafricana. Sánchez se aloja actualmente en el Maison Confort, un complejo de apartamentos ubicado en Lakouanga, un barrio céntrico de la capital.

Las autoridades estadounidenses detuvieron a Sánchez el 13 de mayo de 2026 en su casa de Allapattah, en Miami, donde trabajaba como jardinero, chofer de camiones y operaba una pequeña compañía de lavado a presión. El pasado 31 de julio, los oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo hicieron montar a un avión esposado de pies y manos.

La noche del 1 de agosto, Sánchez arribó al Aeropuerto Internacional Bangui M’Poko. El avión trasladaba a unos 80 migrantes procedentes de Turquía, Rumanía, Afganistán, Ecuador, Cuba, Rusia y varios países africanos, todos deportados desde Estados Unidos. Al descender, Sánchez contaba únicamente con 60 dólares.

Al llegar, un guardia del lugar les dijo: “Esto es África, aguántense”. Para Sánchez, el destino le parecía imposible, describiéndolo como “un lugar muy muy muy lejano, donde hay desiertos, animales malos, enfermedades malas, idiomas que uno no habla”.

Sobre las condiciones al aterrizar, el deportado señaló: “Aquí los mosquitos están esperando a que abras la puerta”.

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