Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- The Walt Disney Group dio por terminado su acuerdo de licencia con OpenAI, una alianza valorada en aproximadamente 1,000 millones de dólares, luego de que la compañía tecnológica anunciara el cierre definitivo de Sora, su herramienta de generación de videos con inteligencia artificial. La decisión pone fin a los planes conjuntos que buscaban integrar personajes de franquicias como Marvel, Star Wars y Pixar en la plataforma, la cual fue descontinuada apenas seis meses después de su lanzamiento.
Según reportes de medios especializados citando fuentes internas, la noticia del cese de operaciones de Sora tomó por sorpresa a los ejecutivos de Disney, quienes percibieron el movimiento como un cambio abrupto en la estrategia conjunta. Aunque el pacto había sido anunciado con gran expectativa el año anterior, fuentes consultadas indican que el acuerdo aún no había sido formalizado completamente al momento de la interrupción, por lo que quedó sin efecto de manera inmediata tras la comunicación oficial de OpenAI.
El colapso de la herramienta se atribuye a factores económicos y estratégicos que hicieron insostenible su operación. A pesar de haber registrado un millón de descargas en sus primeros cinco días y alcanzar un pico de 3.3 millones en noviembre, la aplicación vio caer su uso a 1.1 millones en febrero. Los ingresos generados, estimados en 2.1 millones de dólares, resultaron insuficientes para cubrir los costos operativos de infraestructura, los cuales ascendían a aproximadamente 15 millones de dólares diarios.
Ante este escenario, OpenAI ha iniciado un proceso de reorganización interna para priorizar productos orientados a la productividad y el desarrollo profesional, como ChatGPT y Codex, dejando atrás el modelo de aplicación independiente para video. En su mensaje de despedida, la empresa dirigida por Sam Altman agradeció a la comunidad que construyó alrededor de Sora y reconoció que la noticia es decepcionante, prometiendo compartir más detalles sobre los plazos para la aplicación y la API.
Este revés tecnológico ocurre en una semana crítica para Disney, marcada por el inicio de la gestión de su nuevo CEO, Josh D’Amaro, quien ahora enfrenta las consecuencias de esta fallida operación en el sector de la inteligencia artificial. Hasta el momento, no se ha emitido una declaración oficial detallada por parte de Disney confirmando los términos específicos de la ruptura, limitándose los reportes a señalar la cancelación del proyecto ante la nueva dirección estratégica de su socio tecnológico.