Por Redacción
Estados Unidos, 19 de marzo de 2026.- El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, ampliará a partir del 2 de abril el requisito de una fianza de 15,000 dólares para la obtención de visas a ciudadanos de 50 países, una medida que busca reducir costos de deportación. El Departamento de Estado anunció este miércoles la inclusión de 12 nuevas naciones al programa, entre las que destacan Nicaragua, Etiopía, Camboya, Georgia y Túnez, sumándose así a los 38 países que ya estaban sujetos a esta condición.
La fianza, reembolsable si el viajero cumple con los términos de su visa y abandona el país a tiempo, tiene como objetivo principal asegurar el retorno de los visitantes. Las autoridades estadounidenses justifican la expansión del programa citando una tasa de cumplimiento del 97% entre los viajeros que ya han estado sujetos a este requisito, lo que, según sus estimaciones, genera un ahorro de aproximadamente 800 millones de dólares anuales al evitar gastos en deportaciones, cuyo costo promedio ronda los 18,000 dólares por persona.
La medida se enmarca en una serie de políticas migratorias más restrictivas impulsadas por la actual administración, que busca endurecer los controles fronterizos y de ingreso al país. El comunicado oficial del Departamento de Estado no especificó los criterios exactos utilizados para incluir a los nuevos países, aunque se entiende que están relacionados con índices históricos de incumplimiento de visas o con perfiles de riesgo migratorio.
Entre las otras naciones añadidas a la lista se encuentran Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea y Seychelles. Con esta ampliación, el gobierno estadounidense busca extender un mecanismo que considera exitoso para garantizar que los visitantes internacionales no se queden más tiempo del autorizado en el territorio.
La política ha generado críticas entre defensores de derechos migrantes, quienes argumentan que impone una barrera económica desproporcionada para ciudadanos de países con economías menos desarrolladas. Sin embargo, la administración Trump insiste en que es una herramienta necesaria para proteger el sistema de inmigración y las finanzas públicas, al transferir el costo potencial de una deportación al propio solicitante de la visa.
FuentesVerificadas: Comunicado oficial del Departamento de Estado de EE.UU.; Datos estadísticos del Departamento de Estado de EE.UU.; Estimación oficial del Departamento de Estado de EE.UU.