Ciudad De México, 02 de junio de 2026.- El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que la lucha contra los cárteles debería unir a los dos países en vez de dividirlos. El diplomático publicó su mensaje un día después de que la presidenta Claudia Sheinbaum mostrara una postura más dura hacia Washington durante un mitin en el Monumento a la Revolución.
En dicho evento, la presidenta cargó contra el ‘injerencismo extranjero’ y sugirió que Estados Unidos podría influir en las elecciones mexicanas de 2027 mediante acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. No obstante, Sheinbaum aseguró que ella personalmente no cree que Donald Trump quiera influir en los comicios, señalando que son sectores de la ultraderecha de Estados Unidos los que no quieren que haya una buena relación.
Ante este escenario, Ronald Johnson declaró: “La lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos. Las personas en ambos lados de nuestra frontera desean vivir con seguridad y en paz”. Asimismo, enfatizó que “cada momento dedicado a convertir este desafío compartido de seguridad en una disputa política es una oportunidad perdida para fortalecer nuestra asociación y proteger a las personas a las que servimos”.
Las declaraciones se dan en un contexto donde el bloque oficialista en el Congreso aprobó la semana pasada una reforma constitucional que permite anular una elección si hay intervención foránea. Además, el gobierno enfrenta momentos difíciles, incluyendo la presión estadounidense para extraditar a 10 personajes del gobierno de Sinaloa ligados a la delincuencia organizada, incluido el hoy gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Las reacciones internas fueron divididas. El diputado Ricardo Monreal aplaudió el pronunciamiento de la presidenta, destacando que fue “un mensaje muy firme, pero además con un contenido constitucional histórico”. Monreal calificó el discurso como “nacionalista, patriótico, honesto” y necesario para “defender a la Patria y no permitir que los extranjeros sean quienes decidan por nosotros”. Por otro lado, el diputado Rubén Moreira criticó el mensaje, considerándolo una postura de confrontación incompatible con la responsabilidad de una jefa de Estado. Moreira señaló que el discurso fue polarizante, incluyó acusaciones graves y profundizó la división política, sosteniendo que la mandataria debe generar concordia en lugar de tensar la relación con Estados Unidos.