Ciudad De México, 13 de julio de 2026.- Las fuerzas norteamericanas ejecutaron una nueva ronda de bombardeos contra Irán en la noche del sábado 12 de julio de 2026, marcando el tercer intercambio de ataques entre ambas naciones en lo que va de la semana. La ofensiva fue ordenada directamente por el presidente Donald Trump y realizada por el Comando Central de EE.UU. como respuesta al ataque de la Guardia Revolucionaria iraní contra el carguero GFS Galaxy, de bandera chipriota, en el estrecho de Ormuz.
Tras el asalto al buque mercante, la Guardia Revolucionaria iraní declaró cerrado el estrecho de Ormuz. Estados Unidos había emitido previamente un ultimátum a Teherán para que declarara públicamente que la vía marítima estaba abierta sin impedimentos antes del sábado, condición que no fue cumplida. Un tripulante del carguero atacado permanece desaparecido y la embarcación no puede continuar su viaje debido a un incendio y daños registrados en la sala de máquinas.
La televisión iraní reportó explosiones en la isla de Qeshr, cerca de la ciudad de Chabahar, así como en torno al puerto de Bandar Abás, en el sur del país. El Comando Central de EE.UU. justificó la acción señalando que “las fuerzas del Comando Central iniciaron su tercera ronda de ataques esta semana contra Irán después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica atacara descaradamente el GFS Galaxy”.
En un comunicado, el mando estadounidense indicó que “Irán recibió otra oportunidad para demostrar que cumple el Memorando de Entendimiento después de haber sido obligado a rendir cuentas por ataques previos contra buques mercantes, pero esta vez tampoco lo ha hecho”. Añadieron que, como respuesta, “Estados Unidos le impone un duro castigo, al seguir degradando la capacidad de Irán de atacar buques mercantes y tripulaciones civiles que transitan el estrecho”.
Pete Hegseth, secretario de Defensa de EE.UU., declaró sobre la situación: “Irán ha elegido mal. Ahora lo pagarán”. Por su parte, el presidente Donald Trump se limitó a calificar la situación con la palabra “terminado”.
Esta escalada comenzó el lunes anterior, cuando la Guardia Revolucionaria atacó varios buques mercantes en el estrecho de Omán. Como represalia a esos primeros incidentes, Estados Unidos bombardeó Irán durante dos noches consecutivas, dejando un saldo de 17 muertos y más de cien heridos. Teherán respondió a dichos bombardeos con disparos de misiles y drones contra aliados estadounidenses en el golfo Pérsico.