Ciudad De México, 02 de abril de 2026.- El Gobierno de México y empresarios del sector gasolinero acordaron mantener la estrategia de estabilización del precio de la gasolina regular y aplicar un esquema temporal para reducir el costo del diésel. La medida busca mitigar el impacto inflacionario en los hogares mexicanos mediante la coordinación logística y fiscal ante el incremento internacional en los precios del petróleo.
La condición de mantener el precio de la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro continuará vigente. Este acuerdo, basado en la participación voluntaria del sector privado y la intervención de entidades gubernamentales, cumple un año de operación y ha permitido contener el precio del combustible pese a la volatilidad externa.
En cuanto al diésel, el Gobierno mexicano ha maniobrado para impedir que el combustible más utilizado para el transporte de mercancías alcance los 30 pesos por litro. Con el diésel ha acordado el precio de 28.3 pesos por litro. El mayor de los apoyos ha recaído en este combustible, que mantiene un apoyo del 70.28%, es decir unos 5.17 pesos por litro.
La presidenta Claudia Sheinbaum mencionó que ya hubo un primer acuerdo y van por un segundo acuerdo para disminuir el precio del diésel. “Queremos disminuir también el precio del diésel; ya hubo un primer acuerdo y vamos por un segundo acuerdo”, señaló. Además, explicó que buscan que “todavía disminuya más con el acuerdo con los gasolineros y, al mismo tiempo, el apoyo que estamos dando por la reducción de los impuestos en la gasolina y el diésel para que no impacte en la inflación”.
La disminución del precio del diésel se implementará conforme a condiciones operativas como inventarios, logística, distribución, precios en terminales y los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Las empresas gasolineras reflejarán los ajustes en el precio del diésel en función de estos factores y se comprometieron a trasladar los beneficios directamente al consumidor final.
El último dato de inflación, revelado la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se colocó en 4.63% y todavía no mostraba algún impacto por la subida de los energéticos. Desde el Gobierno, la preocupación está enfocada en las consecuencias que un aumento en los combustibles puede tener en los precios de los productos.
La Secretaría de Energía (Sener) indicó que la coordinación entre el gobierno federal y el sector ha sido constante y ha generado “beneficios directos a las familias mexicanas”. Ambas partes refrendaron su compromiso de trabajo conjunto, priorizando el bienestar social y la estabilidad de los precios de los energéticos.