Ciudad De México, 11 de julio de 2026.- La canícula, un fenómeno climático caracterizado por una disminución temporal de las lluvias y un aumento significativo de las temperaturas, se presenta en regiones tropicales y subtropicales durante el verano. Este evento, que deriva de la palabra ‘canes’ (perros) y tiene una base astronómica al referirse a la constelación del Can Mayor y su estrella Sirio ‘La Abrasadora’, suele comenzar aproximadamente 20 días después del solsticio de verano.
De acuerdo con un artículo del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, este fenómeno suele presentarse entre mediados de julio y agosto. Durante esta etapa, algunas entidades pueden enfrentar ambientes de calor intenso, especialmente en zonas del norte, noreste, oriente y sureste de México, donde las temperaturas pueden superar los 37 grados Celsius.
El periodo puede extenderse alrededor de 40 días, aunque su duración e intensidad cambian cada año y no afecta de la misma manera a todos los estados del país. Las regiones que históricamente registran mayores efectos de la canícula incluyen: Veracruz, Tabasco, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
La intensidad de la canícula dependerá de factores como la humedad, los sistemas de alta presión y la evolución de fenómenos como ondas tropicales y posibles eventos de calor extremo. Aunque suele asociarse con días secos y calurosos, con cielos despejados y calentamiento del aire, algunas regiones pueden continuar registrando lluvias debido a la interacción de otros sistemas meteorológicos.