Hermosillo, 05 de abril de 2026.- Autoridades federales y estatales investigan la muerte de al menos cuatro personas y la afectación de otras tres en una clínica privada de Hermosillo, Sonora, presuntamente vinculadas a la aplicación de sueros vitaminados. La Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) indicó que las víctimas —dos hombres y dos mujeres— tenían como antecedente común la administración de estos preparados por el mismo médico tratante.

La Secretaría de Salud informó que se realizan análisis técnicos y pruebas de laboratorio para determinar las causas de los fallecimientos y descartar o confirmar cualquier riesgo sanitario asociado, comprometiéndose a mantener “transparencia en la información”. Desde el momento en que se notificaron los hechos, se activaron mecanismos de coordinación interinstitucional entre la Dirección General de Epidemiología (DGE), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y las autoridades locales.

El inmueble se encuentra asegurado tras un cateo realizado por elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), donde se aseguraron expedientes clínicos, medicamentos y soluciones inyectables. La Fiscalía trabaja en coordinación con autoridades sanitarias para determinar una “posible mala práctica médica”. Además, se activó una red de vigilancia epidemiológica para detectar posibles casos adicionales, sin que hasta el momento se hayan identificado más personas afectadas oficialmente.

Entre los casos reportados se encuentra el de Catalina Figueroa, de 40 años, quien falleció en el Hospital Regional de Especialidades tras recibir el tratamiento; su hermano denunció que ella no tenía ninguna enfermedad y acudió a la clínica del doctor Jesús Maximiano “N” porque se sentía cansada. También se reportan los decesos de Dinora Ontiveros, ocurridos el 2 de marzo tras un procedimiento del 24 de febrero, así como los de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián Almeida Cáñez, sepultados el 1 de abril.

Por otro lado, familiares denuncian una posible quinta víctima. Zulema Yasmín señaló que su hijo Zahid Alberto Castro Legarda, de 22 años, murió el pasado 30 de marzo dos días después de recibir el tratamiento. Según su relato, personal relacionado con el doctor Jesús Maximiano “N” acudió a su domicilio para administrarle el suero para aliviar una resaca. “Se sentía muy mal, muy mareado, se desmayó en el baño, se golpeó la cabeza y comenzó a vomitar. Cuando intenté ayudarlo empezó a desangrarse”, declaró la madre.

Zulema Yasmín detalló que Zahid fue trasladado al Hospital General, donde fue dado de alta con diagnóstico de deshidratación, pero posteriormente presentó una hemorragia que derivó en falla hepática, renal y orgánica múltiple, causas apuntadas en su acta de defunción junto con choque séptico y falla respiratoria. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente este caso dentro de la misma línea de investigación de los cuatro fallecimientos iniciales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *