Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) se impuso este domingo en el Gran Premio de Japón, disputado en el circuito de Suzuka, para convertirse en el líder más joven en la historia del mundial de Fórmula 1.
Antonelli, de 19 años, repitió el triunfo que logró hace dos semanas en China y completó una excelente remontada tras una mala salida que lo relegó hasta la sexta posición. El australiano Oscar Piastri (McLaren) terminó segundo, mientras que el monegasco Charles Leclerc (Ferrari) completó el podio en tercer lugar.
Los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) finalizaron en las posiciones 15 y 18, respectivamente, siendo superados por los primeros clasificados.
En tanto, el tetracampeón Max Verstappen (Red Bull) tuvo una actuación deslucida al terminar en el octavo lugar, muy lejos de los puestos de vanguardia. El neerlandés no dejó de criticar su monoplaza durante todo el fin de semana.
“Creo que éramos un poquito más rápidos por vuelta, pero simplemente no se puede adelantar. En fin, se puede adelantar, pero luego ya no tienes batería en la siguiente recta”, explicó Verstappen tras la carrera.
El piloto de Red Bull volvió a expresar su malestar con el rendimiento del coche, al que calificó de “ingobernable”, y admitió que no encuentra “ningún placer en la nueva F1”. “Cada mañana, vuelvo a motivarme e intento convencerme de nuevo”, reconoció.
Por su parte, el mexicano Sergio Pérez (Cadillac) culminó en el lugar 17, pero salió optimista del circuito japonés. “Ésta ha sido nuestra mejor carrera en lo que va de año. Hemos experimentado un gran progreso en un corto espacio de tiempo”, declaró.
El tapatío destacó la mejora en la gestión de energía: “Ayer tuvimos algunos problemas con el despliegue de la energía, pero hoy notamos que lo teníamos todo mucho bajo control”. Además, subrayó que pudieron superar a Aston Martin y auguró que las mejoras previstas para Miami les permitirán ser más competitivos.
La próxima carrera de la temporada será en Miami, a principios de mayo, luego de que los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita fueran cancelados por la guerra en Oriente Medio.