Montserrat, 03 de junio de 2026.- La investigación judicial sobre la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, quien se precipitó desde una altura de casi 100 metros en la montaña de Montserrat el 14 de diciembre de 2024, se centra en esclarecer si los hechos constituyen un accidente o un homicidio. Su hijo mayor, Jonathan Andic, está siendo investigado como presunto responsable del delito, mientras la jueza de Martorell analiza las contradicciones presentes en las dos declaraciones que el joven prestó inicialmente como testigo.

Los hechos ocurrieron a las 12:28 horas del mediodía, apenas unos centenares de metros después de que padre e hijo iniciaran la caminata desde el aparcamiento de Collbató por el Camí de les Feixades. Según los datos recogidos, Jonathan Andic tardó 4 minutos y 34 segundos en efectuar la primera llamada telefónica tras la caída de su padre. En ese intervalo, no marcó el número de Isak Andic; su primera comunicación fue con Estefanía Knuth, pareja del fallecido, cuyo contenido se desconoce. Posteriormente, Jonathan llamó al teléfono de emergencias 112, llamada que sí quedó registrada parcialmente.

La magistrada ha subrayado como indicio relevante que “en ningún momento hizo llamada telefónica a su padre después de la caída”. Además, existen discrepancias sobre la frecuencia con la que ambos realizaban este tipo de actividades. Jonathan declaró ante los Mossos d’Esquadra que era habitual que él y su padre saliesen juntos de excursión, afirmación que la jueza replica al señalar que “fue desmentida por el personal de servicio del señor Isak Andic, que manifestaron que no salían a caminar juntos nunca”.

Otra inconsistencia detectada riguarda el conocimiento de la ruta. Jonathan aseguró en su declaración que la ruta se la habían descubierto unos amigos y que él mismo la había realizado en cuatro ocasiones. Sin embargo, los lectores de acceso de placas de matrícula de Collbató indican que el investigado acudió al lugar en tres ocasiones durante diciembre de 2024: los días 7, 10 y 14, fecha esta última de la caída.

Sobre la dinámica del suceso, Jonathan relató que iba tres o cuatro metros por delante de su padre, escuchó un ruido de rocas y, al darse la vuelta, su progenitor ya no estaba. La excursión había sido propuesta originalmente por Jonathan para el viernes 13 de diciembre, pero fue cancelada debido a una cena de trabajo. Fue Isak Andic quien propuso espontáneamente realizarla al día siguiente, sábado 14. Ambos habían quedado para hablar a solas y resolver conflictos de naturaleza económica.

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