Ciudad De México, 03 de junio de 2026.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acusó al jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, de ser el “enemigo mortal de varios países latinoamericanos” y de “no gustar de Brasil”. La declaración se produjo después de que Washington amenazara con imponer un arancel general del 25% a productos brasileños.

La oficina del Representante Comercial estadounidense justificó la medida acusando a Brasil de prácticas comerciales desleales en rubros como las redes sociales, la propiedad intelectual y la deforestación. Lula criticó el anuncio señalando que ocurre “mientras todavía estábamos en negociaciones”, pues según apuntó, él y el mandatario estadounidense Donald Trump habían acordado un periodo de 30 días para saldar las diferencias comerciales.

En sus declaraciones, Lula tachó a Marco Rubio de “traidor” por haber pedido, según dijo, a un país extranjero que “se inmiscuya en los asuntos brasileños”. El mandatario brasileño enfatizó que Rubio “no estaba en la reunión que tuve con Trump”, la cual tuvo lugar menos de un mes atrás y duró tres horas.

Este conflicto marca el segundo revés para Lula tras su encuentro con Trump. La semana previa, Estados Unidos designó a las dos principales bandas criminales brasileñas, Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho, como grupos terroristas, una decisión que Brasilia ha rechazado sostenidamente. Anteriormente, Trump había impuesto duros aranceles a Brasil en respuesta a lo que consideró una “cacería de brujas” contra Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado; dichas medidas fueron retiradas en buena parte tras aquella primera reunión entre Lula y Trump.

La tensión política coincide con la antesala de las elecciones de octubre de 2026, donde Lula busca un cuarto mandato y tiene como principal rival al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro y aliado de Trump. La semana pasada, Flávio Bolsonaro se reunió con Trump y Rubio en Washington. Aunque el senador brasileño dijo que había pedido expresamente a ambos funcionarios que no gravaran a las empresas brasileñas, afirmó que “ellos no confían en Lula”.

Trump mostró el martes fotos de su encuentro con Flávio Bolsonaro y lo llamó un “joven inteligente que quiere mucho a su país, Brasil”. Esta dinámica ocurre mientras la relación entre Estados Unidos y Brasil vuelve a tensarse, en medio de un contexto donde el año pasado ya se habían registrado conflictos arancelarios relacionados con la situación jurídica de Jair Bolsonaro.

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