Ciudad de Mexico, 20 de junio de 2026.- El concepto general de la terapia de reemplazo de testosterona (TRT) se ha convertido en una estrategia de marketing prevalente en las redes sociales y los podcasts, prometiendo aumentar la masa muscular, el estado de ánimo y la libido, así como rejuvenecer a los ancianos.
José Elías, un empresario de 50 años dueño de una cadena de comida congelada en España, comenzó recientemente esta terapia y comentó sobre ella en el podcast en español ‘The Formula for Success’. “Acabo de empezar… y es increíble. En términos de vigor, no puedes equivocarte. En términos de vitalidad, también. Se siente como tener 30 años de nuevo”, declaró Elías.
El empresario añadió que “tienes que hackear tu cuerpo. Creo que las personas de mi generación vivirán hasta los 100 años”. Durante su aparición, Elías anunció que quería abrir una clínica de salud masculina para realizar pruebas de testosterona, señalando que ya hay muchas clínicas de este tipo en Miami y en Dubai, pero no en España.
Este impulso comercial coincide con datos que muestran que, en Estados Unidos, las recetas de TRT han aumentado un 154% desde 2020. Los anunciantes promueven pruebas de testosterona tratando de convencer a hombres jóvenes sanos de que tienen algún tipo de problema. Hace tres meses, un estudio académico realizado en Australia concluyó que algunas publicaciones en redes sociales retratan la baja testosterona como ‘una crisis de masculinidad’.
Sin embargo, la evidencia clínica sugiere discrepancias en el uso del tratamiento. Aproximadamente el 5.6% de los hombres entre 30 y 79 años tienen baja testosterona, una condición llamada hipogonadismo, y solo uno de cada cinco hombres con esta condición finalmente recibe tratamiento. Un estudio reciente de Maria Papaleontiou, endocrinóloga de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, cuantifica que solo el 12% de los hombres tratados cumplieron con todos los criterios de diagnóstico.
La muestra del estudio de Papaleontiou es pequeña, con alrededor de 200 casos, y se centra en una sola institución. No obstante, la especialista advierte: “No hay garantías de que los pacientes que realmente lo necesitan estén siendo tratados”. Actualmente, existen numerosas clínicas privadas que realizan pruebas y prescriben tratamientos en línea, donde los niveles de testosterona se miden más allá de los protocolos clínicos tradicionales.