Por Redacción
Washington, 21 de marzo de 2026.- El comentario del presidente Donald Trump durante una cumbre en la Casa Blanca, en el que cuestionó por qué Japón no le avisó del ataque a Pearl Harbor, generó críticas de medios y analistas en Japón. La declaración ocurrió cuando se le preguntó por qué no notificó a sus aliados sobre un ataque contra Irán, a lo que respondió: ‘¿Quién sabe más de sorpresa que Japón? ¿Por qué no me avisaron de Pearl Harbor, OK?’.
El diario Asahi calificó las declaraciones como un exceso que ‘no debe pasarse por alto’ y advirtió: ‘Hacer un comentario así para justificar un ataque sorpresa y presumir de su resultado es un disparate que ignora las lecciones de la historia’. La publicación enfatizó que este tipo de afirmaciones minimizan el significado histórico del ataque de 1941.
El analista Tsuneo Watanabe ofreció su interpretación sobre la intención detrás del comentario. ‘Tengo la impresión de que el comentario pretendía hacer cómplice al reportero japonés o a la señora Takaichi para justificar su ‘ataque sorpresa”, declaró. Watanabe sugirió que Trump buscaba involucrar a sus interlocutores japoneses en la justificación de su acción militar.
La primera ministra Sanae Takaichi, quien participó en la cumbre, evitó reaccionar públicamente ante las declaraciones. No se incluyen declaraciones oficiales de su parte sobre el incidente, según la información disponible.
En redes sociales japonesas, la reacción señaló desde ignorancia y falta de tacto hasta una supuesta visión desigual de Estados Unidos hacia Japón. Los usuarios expresaron molestia por la comparación entre el ataque de 1941 y la acción militar contemporánea.
El comentario de Trump ocurrió durante una cumbre en la Casa Blanca con líderes aliados. No se especifica la fecha exacta del encuentro ni se identifica al periodista japonés que hizo la pregunta original sobre la notificación del ataque.
La controversia refleja la sensibilidad que persiste en Japón respecto al ataque a Pearl Harbor, que llevó al país a la Segunda Guerra Mundial. El incidente diplomático surge en un momento de cooperación en seguridad entre Washington y Tokio.