Washington D.C., 10 de abril de 2026.- Melania Trump negó en una inusual comparecencia pública realizada en la Casa Blanca haber tenido una relación cercana con Jeffrey Epstein y su cómplice, Ghislaine Maxwell. “Las mentiras que me vinculan con el infame Jeffrey Epstein deben terminar hoy”, declaró la primera dama.
Trump aseguró que no conoció a su marido, el presidente Donald Trump, a través del financiero. “Para ser clara: nunca mantuve relación alguna con Epstein ni con su cómplice, Maxwell”, afirmó. Explicó que conoció a su esposo por casualidad en una fiesta en la ciudad de Nueva York en 1998, añadiendo: “En aquel entonces, nunca había conocido a Epstein y no tenía conocimiento alguno de sus actividades delictivas”.
Sobre la coincidencia en eventos sociales, Melania Trump indicó que ella y su marido resultaron invitados a las mismas fiestas que Epstein “de vez en cuando”, dado que la coincidencia en los círculos sociales es habitual en Nueva York y Palm Beach. Respecto a los intercambios por correo electrónico con Ghislaine Maxwell, la primera dama dijo que fueron “correspondencia casual” que “no puede calificarse como nada más que correspondencia casual”.
La primera dama denunció que han estado circulando en las redes sociales “numerosas imágenes y declaraciones” que calificó de “completamente falsas”. Asimismo, afirmó que su nombre nunca ha aparecido en documentos judiciales, declaraciones juradas, testimonios de víctimas ni en entrevistas del FBI relacionadas con el caso Epstein.
Melania Trump fue enfática al detallar su nula participación en los crímenes del financiero: “Nunca tuve conocimiento alguno de los abusos cometidos por Epstein contra sus víctimas. Nunca estuve involucrada en ninguna capacidad. No fui partícipe. Nunca estuve en el avión de Epstein ni visité su isla privada”.
Durante su declaración, Melania Trump instó al Congreso a que conceda una audiencia pública a las mujeres que han sido víctimas de Epstein. El asunto de los documentos de la investigación sobre el fallecido pederasta ha pesado enormemente sobre el Gobierno Trump desde el verano pasado, mientras que desde el otoño pasado el Departamento de Justicia se vio obligado a hacer públicos cientos de miles de documentos censurados del caso.