Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- La Secretaría de Salud federal confirmó este 20 de marzo un total de 14,036 casos de sarampión y 35 muertes relacionadas con la enfermedad en territorio nacional, cifras que posicionan a México como el país con mayor impacto de morbilidad y mortalidad en la región, según alertó la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Simultáneamente, la Secretaría de Salud de Yucatán informó el registro del primer fallecimiento en el país de un paciente diagnosticado con miasis causada por el gusano barrenador, aunque precisó que el deceso se debió a condiciones preexistentes de alta complejidad y no exclusivamente a la infestación.
Daniel Salas, gerente ejecutivo del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS, subrayó que la cobertura de vacunación en México se sitúa actualmente en 80 por ciento, con zonas donde el porcentaje es menor. El organismo internacional advirtió que en noviembre de 2026 determinará si el país pierde su estatus de eliminación de sarampión, certificado que obtuvo en 1996.
De acuerdo con los datos duros proporcionados por las autoridades sanitarias, los estados con mayor número de casos confirmados son Jalisco, con 5,103 registros, seguido de Chihuahua con 4,533. Le siguen Chiapas con 897 casos, la Ciudad de México con 610 y Michoacán con 386. En cuanto a la mortalidad, Chihuahua concentra la mayor cantidad de decesos con 21, mientras que Jalisco reporta cuatro víctimas fatales.
El panorama epidemiológico en la región muestra que Estados Unidos ha reportado 3,772 casos y tres muertes, Guatemala suma 1,029 infecciones, Canadá registra 412 y Bolivia cuenta con 37 casos confirmados. La disparidad en las cifras mexicanas refleja la magnitud del brote actual comparado con sus vecinos norteños y centroamericanos.
Respecto al evento de miasis en Yucatán, ocurrido también el 20 de marzo, la Secretaría de Salud de dicha entidad (SSY) detalló que se trata de un caso aislado provocado por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocida como gusano barrenador. Las autoridades estatales enfatizaron que el evento no representa un riesgo de contagio masivo para la población, dado que la infestación requirió condiciones específicas de salud previa en el paciente fallecido.
Ante el incremento de casos de sarampión, la vigilancia epidemiológica se mantiene activa en todo el territorio nacional, mientras se evalúan estrategias para elevar la cobertura de vacunación en las zonas con porcentajes más bajos. La posible pérdida del certificado de eliminación marcaría un retroceso de tres décadas en los esfuerzos de salud pública del país.