Nogales, 28 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que un grupo de militares de Estados Unidos ingresó aproximadamente dos metros a territorio nacional en la zona fronteriza de Nogales, Sonora, un incidente que fue resuelto de inmediato sin consecuencias diplomáticas. La mandataria detalló durante su conferencia matutina que el cruce no fue intencional y respondió a un “error de maniobra” derivado de la dinámica operativa en la línea divisoria.
De acuerdo con la información proporcionada por la jefa del Ejecutivo federal, los elementos estadounidenses se encontraban realizando un operativo en su lado de la frontera cuando rebasaron involuntariamente el límite. Específicamente, el incidente tuvo lugar en la zona ferroviaria de Nogales, donde personal militar colocaba alambre de púas y barreras como parte de las operaciones de contención migratoria e infraestructura desplegadas por el gobierno de Estados Unidos.
Ante la situación, elementos de la Guardia Nacional acudieron al lugar y solicitaron a los militares extranjeros que regresaran a su territorio, petición que fue acatada en cuestión de minutos. Sheinbaum Pardo enfatizó que no hubo una violación a la soberanía nacional, aclarando que “no era alguna cuestión de intervención”, sino un desplazamiento accidental de pocos metros durante las labores de reforzamiento de la infraestructura limítrofe.
“Se pasaron como dos metros en la frontera y de inmediato se les pidió que se regresaran y se regresaron”, explicó la presidenta al responder sobre las posibles implicaciones del suceso. La funcionaria subrayó que la respuesta fue inmediata por parte de ambos lados y descartó que el evento requiriera mayores acciones más allá de la coordinación bilateral existente para la vigilancia fronteriza.
El reporte oficial minimiza el alcance del acontecimiento al calificarlo estrictamente como un error operativo en una zona de alta actividad, donde las labores de construcción de barreras continúan siendo parte de la estrategia de seguridad del vecino país. Con el retiro de los efectivos, la normalidad en el cruce fronterizo fue restablecida sin que se registraran enfrentamientos o tensiones adicionales entre las fuerzas de seguridad de ambas naciones.