Ciudad de Mexico, 07 de julio de 2026.- Un millón 350 mil personas se reunieron el cinco de julio con el enfrentamiento entre México e Inglaterra en el estadio Azteca, en la avenida Reforma y el Zócalo. El resultado final fue el llanto y la gran tristeza expresados por personas diversas y expuestas públicamente. Hubo cuatro personas fallecidas.
En estas tres semanas de Mundial no hubo modo, ni tema, ni argumentos, ni intento de romper la unidad porque hubiera sido inútil en el marco de la fiesta colectiva. Este fenómeno contrasta con el contexto político previo, donde el régimen de López Obrador, por cinco años y diez meses, se dedicó cotidianamente a provocar la división entre los mexicanos, dejando un país polarizado.
Al respecto, se señaló que “su herencia fue un país dividido que, en este mundial, y por unos días, demostró que la unidad es posible y la alegría común también”. Asimismo, se indicó que “hubo algo que pudo más que la herencia de odio de López Obrador y por eso, gracias al mundial y a quien lo hizo posible”.