Por Redacción
Cabo Cañaveral, 20 de marzo de 2026.- La NASA comenzó esta madrugada el proceso de trasladar su cohete más potente, el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), desde el hangar hasta la plataforma de despegue para la misión Artemis 2, que llevará a cuatro astronautas a la Luna por primera vez en más de medio siglo.
El cohete, con una altura equivalente a un edificio de 32 pisos, fue sacado del hangar de reparaciones dentro del Centro Espacial Kennedy en Florida. El recorrido de 6.4 kilómetros hacia la plataforma de lanzamiento requiere precisión y delicadeza en la operación, según informó la agencia espacial estadounidense.
La tripulación de la misión Artemis 2 está integrada por el comandante Reid Wiseman de la NASA, el piloto Victor Glover, quien se convertirá en el primer astronauta afroamericano en viajar hacia la Luna, la especialista de misión Christina Koch, que será la primera mujer en realizar este viaje, y Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense, también especialista de misión.
La misión tendrá una duración de 10 días y los cuatro tripulantes viajarán hasta el satélite, quedarán atrapados por su gravedad, darán una vuelta por su cara oculta y regresarán a la Tierra. La última vez que una tripulación humana realizó un vuelo similar fue la misión Apolo 8, lanzada en 1968 en el contexto de la Guerra Fría y la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
Después de los vuelos de Apolo 8 llegarían una serie de aterrizajes en la Luna que no se repiten desde 1972. La carrera espacial actual se disputa entre Estados Unidos y China, que ha fijado en sus planes un aterrizaje lunar para antes de 2030. La NASA busca acelerar sus esfuerzos para llegar al polo sur del satélite antes que su competidor.
El programa Artemis representa los esfuerzos de la NASA y de agencias espaciales aliadas para volver a la Luna. A diferencia del siglo anterior, que se concentró en la tecnología balística, la actual carrera espacial no contempla solo colocar astronautas en la Luna, sino construir bases permanentes y usar al satélite como trampolín para visitar otros sitios del sistema solar, como Marte.