Guadalajara, 06 de abril de 2026.- Ismael Jáuregui Castañeda tomó protesta como titular del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) durante una sesión extraordinaria de la Junta de Gobierno. El gobernador Pablo Lemus Navarro instruyó atender de inmediato los retos de calidad y escasez de agua que atraviesa el Área Metropolitana de Guadalajara.
Jáuregui, quien reemplazó a Antonio Juárez el 23 de marzo, diagnosticó que el organismo recibe finanzas en “bancarrota”, con poca recaudación y cerca de 300,000 cuentas que consumen agua sin pagar. Según el nuevo director, la infraestructura requiere una inversión mínima de 80,000 millones de pesos para alcanzar condiciones óptimas. Más del 60% del agua que llega a los hogares proviene del lago de Chapala.
“El objetivo de esta Administración es el sistema sustituto [del acueducto Chapala-Guadalajara], la modernización de la planta de potabilización de Miravalle, mejorar la distribución, y apostarle por una consolidación del flujo que viene por el Zapotillo, a lo mejor incrementando su caudal”, señaló Jáuregui. El funcionario agregó que acciones inmediatas incluyen la limpieza del macrotanque de Las Huertas en Tlaquepaque.
En su toma de posesión, Jáuregui pidió coordinación a los alcaldes: “El SIAPA y los Municipios somos un solo equipo, si trabajamos unidos para que la infraestructura hídrica esté en óptimas condiciones, el servicio que le llega a la gente será mejor”. Karina Hermosillo Ramírez, coordinadora general Estratégica de Gestión del Territorio del Gobierno de Jalisco, garantizó respaldo al nuevo director, mientras Ernesto Marroquín Álvarez, secretario de gestión Integral del Agua, manifestó el apoyo de su secretaría.
La designación ocurre en un contexto de tensión social. El miércoles 25 de marzo, colectivos y comerciantes se manifestaron durante la reapertura del parque Revolución (parque Rojo), evento encabezado por la presidenta municipal Verónica Delgadillo. La Asamblea Popular contra el Tarifazo protestó contra el aumento del pasaje de 9.5 a 11 pesos, programado para entrar en vigor el primero de abril, mientras los comerciantes exigieron reinstalarse en el parque tras su remodelación.
Durante la protesta, los manifestantes cerraron la circulación en la avenida Juárez al cruce con la calzada Federalismo. Policías de Guadalajara arribaron al sitio, lo que derivó en denuncias de intimidación. Fernando Vázquez, uno de los presentes, declaró: “Estamos aquí desde el parque Rojo, después de haber protestado contra el tarifazo, contra el agua (sucia), contra la limpieza (social) del parque y nos estamos retirando porque la policía nos está intimidando”. Algunas voces señalaron que la remodelación obedeció a una “limpieza social”.
Además de la crisis hídrica y las protestas, la región enfrenta problemas sanitarios y de movilidad. Jalisco lidera los registros nacionales de contagios de sarampión con más de 5,000 casos, y la crisis de agua sucia afecta desde hace meses a cientos de miles de habitantes. Entrar o salir de la ciudad se ha convertido en un calvario por obras y retenciones que pueden superar los 35 minutos.