París, 18 de junio de 2026.- Francia enfrenta este jueves una nueva ola de calor que ha obligado a suspender trenes y clases escolares, mientras las autoridades decretaron alerta naranja, la segunda más elevada, para el centro-este del país y la región de París. El servicio meteorológico Météo France advierte que el pico de calor podría alcanzarse el domingo o el lunes, con temperaturas de hasta 40°C.
Este es el segundo episodio de calor inusualmente intenso del año. El miércoles ya se registraron 37°C y en mayo se batieron récords de calor en la mitad del país durante una semana sofocante. Para enfrentar las altas temperaturas, varios centros escolares anunciaron que las clases terminarán a primera hora de la tarde a partir de este jueves.
La compañía de trenes SNCF anuló hasta el lunes el servicio de 71 trenes regionales que conectan París con el sur de Francia. La suspensión busca evitar posibles fallos en el aire acondicionado de las unidades. Las autoridades recomendaron a la población beber mucha agua, vestir ropa ligera y no salir durante las horas de mayor calor.
Ante la situación, la Alcaldía de París permitió desde el miércoles el baño en el canal de Saint-Martin, en el este de la ciudad, bajo supervisión de socorristas. Esta medida contrasta con lo ocurrido en mayo, cuando muchos jóvenes se bañaron en el canal sin permiso. Emmanuel Gregoire justificó el cambio de postura: “Dedicar una enorme cantidad de energía, de policía municipal y de policía nacional a impedir que los jóvenes se bañaran cuando hacía 40° (…), nos parecía un tanto absurdo”.
El pico de calor esperado coincide con el solsticio de verano, que alarga las horas de sol, y con la popular Fiesta de la Música del domingo, cuando miles de personas suelen salir a las calles para disfrutar de conciertos al aire libre, especialmente en París.
Dominique Leroy, una residente, expresó su preocupación ante la persistencia de las altas temperaturas: “Ya fue duro el mes pasado y va a ser peor. A mi edad, no voy a tomar el autobús para ir a la piscina”.
Estudios y organismos científicos coinciden en que las olas de calor en Europa son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Météo France indica que, de las 51 olas de calor registradas en Francia desde 1947, 34 se han producido desde el año 2000 y 26 desde 2011.