Por Redacción
Torun, 23 de marzo de 2026.- El ciclismo y el atletismo internacional vivieron un fin de semana de emociones extremas, marcado por la victoria ajustada de Tadej Pogacar en la Milán-San Remo y los récords juveniles y medallas conseguidos durante el Mundial de Atletismo celebrado en Torun, Polonia, entre el sábado 21 y domingo 22 de marzo.
En la prueba de ciclismo más larga de la temporada del World Tour, con un recorrido de 298 kilómetros, el esloveno Tadej Pogacar se adjudicó la victoria por centímetros en un final de foto ante rivales de la talla de Tom Pidcock, Wout Van Aert y Mathieu Van der Poel. La competencia, que definió al ganador en una llegada masiva, consolidó a Pogacar como una figura central en el panorama actual del ciclismo de ruta.
La edición femenina de la clásica italiana dejó un resultado dramático para la ciclista Debora Silvestri, quien sufrió una caída durante la competición. Como consecuencia del accidente, la deportista presenta cinco costillas rotas y una microfractura de hombro, lesiones que requerirán atención médica especializada, aunque la investigación no especifica su ubicación hospitalaria actual ni el podio final de la carrera.
En paralelo, el estadio de Torun fue escenario de hazañas en la pista de atletismo. El estadounidense Cooper Lutkenhaus, de 17 años y 93 días, ganó la prueba de 800 metros con un tiempo de 1 minuto 44.24 segundos, superando al belga Eliot Crestan, quien cronometró 1:44.38, y al español Moha Attaoui, que llegó tercero con 1:44.66.
Attaoui, quien expresó su deseo de haber logrado algo más que el bronce aunque sin disgusto por la medalla obtenida, fue parte de un destacado desempeño español que también incluyó el tercer lugar para el relevo femenino de 4×400 metros. El equipo, integrado por Daniela Fra, Rocío Arroyo, Carmen Avilés, Ana Prieto, Paula Sevilla y Blanca Hervás, aseguró el podio en una prueba donde los tiempos exactos no fueron detallados en los reportes iniciales.
Estos resultados destacan la profundidad competitiva en ambos deportes, con victorias que se definen por márgenes mínimos en el ciclismo y la irrupción de atletas juveniles que marcan tiempos de clase mundial en el atletismo, cerrando un fin de semana deportivo de alto nivel en Europa.