Por Redacción
Ciudad De México, 06 de agosto de 2026.- Especialistas en enfermedades neuromusculares participaron en una conferencia para presentar un nuevo medicamento biotecnológico desarrollado por el laboratorio Johnson and Johnson (J&J) para el tratamiento de la miastenia gravis, una enfermedad poco frecuente causada por una falla del sistema de defensas que “ataca y destruye la placa que une los nervios con los músculos”, afirmó Edwin Steven Vargas, del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (INNNMVS).
Erwin Chiquete Anaya, investigador de la Clínica de Enfermedades Neuromusculares del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, indicó que hasta ahora el control de este padecimiento, descrito a finales del siglo XIX, se ha realizado con productos farmacéuticos genéricos eficaces para otros males autoinmunes. Sin embargo, señaló que aunque existen dos líneas de tratamiento que mejoran la calidad de vida de la mayoría, en alrededor de 15 por ciento de las personas no se logran resultados favorables, grupo que puede beneficiarse del nuevo anticuerpo monoclonal.
La miastenia gravis ocasiona inicialmente visión doble y caída del párpado, pero conforme avanza hacia otros órganos pone en riesgo la vida, particularmente cuando se daña el aparato respiratorio. El especialista Vargas explicó que los casos graves ocurren cuando el daño se dirige al neurotransmisor acetilcolina, lo que provoca fatiga y pérdida de capacidad para realizar actividades cotidianas e incluso para el autocuidado.
Sobre el perfil de los pacientes, se destacó que hasta 70 por ciento son mujeres de entre 20 y 40 años de edad, mientras que en los hombres se presenta entre los 50 y 70 años. Chiquete Anaya comentó que esta diferencia se explica porque el sistema de defensas de la población femenina es “bastante fuerte”, lo cual las favorece ante infecciones, pero en este caso esa fortaleza “se confunde y agrede al organismo”.
Por su parte, Vargas señaló que entre 8 y 12 por ciento de los casos se originan por la permanencia de la glándula timo, la cual funciona como una “escuela de entrenamiento para el sistema de defensas, para que aprenda a reconocer al organismo y protegerlo”. Aunque esta glándula debe desaparecer naturalmente entre los siete y los 10 años de edad, cuando persiste por un error biológico se asocia con enfermedades autoinmunes.
El doctor Vargas también afirmó que, aunque existen herramientas para el diagnóstico de la miastenia gravis, estas no están al alcance de todas las personas y tampoco existe en el país un protocolo de atención estandarizado.