Por Redacción
Saltillo, 23 de marzo de 2026.- El Museo del Desierto (MUDE) de Coahuila presentó información sobre el descubrimiento paleontológico del Prognathodon cipactli, un mosasaurio que habitó la región hace millones de años, mientras sus equipos de conservación continúan trabajando en la reproducción de especies protegidas como el perrito de la pradera mexicano y la supervisión de fauna exótica en predios privados.
Héctor Rivera-Sylva, paleontólogo del MUDE, explicó que el Prognathodon cipactli medía unos seis metros de longitud y se caracterizaba por ser un mosasaurio con mandíbulas cortas, dientes cónicos y muy robustos, lo que le permitía atacar presas grandes. El hallazgo se basó en un cráneo casi completo encontrado en 2001 en la Formación Méndez, en Nuevo León, y contó con la colaboración de investigadores de la University of Bath de Inglaterra.
En materia de conservación actual, Fernando Toledo, director del área de conservación del MUDE, destacó que el perrito de la pradera mexicano es una especie incluida en la Norma Oficial Mexicana (NOM) y que se encuentra protegida. Toledo señaló que el museo, además de funcionar como semillero, es el único lugar que reproduce esta especie bajo cuidado profesional, iniciando sus trabajos en 1999 con cinco ejemplares.
Respecto a la presencia de fauna exótica en el estado, Roberto Peña, agente de la Guardia Nacional, informó que las jirafas avistadas recientemente pertenecen a un rancho privado llamado ‘Las Jirafas’, ubicado en la frontera entre Coahuila y Nuevo León. El agente confirmó que dicho predio cuenta con los permisos necesarios para la conservación de los animales.
La Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila (Sema) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantienen una investigación en curso para verificar el bienestar de las jirafas y otras especies como borregos, ñus, antílopes, cebras y venados que se encuentran en el rancho privado con fines de conservación y procreación.
El MUDE, inaugurado en 1999 en Saltillo, ha expandido sus áreas de conservación a lo largo de los años, incorporando un herpetario desde 2004 y albergando actualmente especies nativas como el bisonte americano, el borrego cimarrón y el oso negro, consolidándose como un centro de referencia paleontológica y biológica en la región desértica.