Ciudad De México, 16 de junio de 2026.- La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, generó controversia al declarar que los nicaragüenses tienen el gobierno “que han elegido tener”. Las declaraciones se realizaron el 13 de junio de 2026 en una entrevista con la cadena NTN24, donde la mandataria afirmó que Nicaragua “mantiene estabilidad económica y realiza inversiones”.
En su intervención, Fernández dijo que “no se puede comparar la situación de vida de los nicaragüenses con la de los cubanos o los venezolanos”. Al ser cuestionada sobre el tema, la presidenta, quien asumió el cargo el 8 de mayo de 2026, expresó: “Dios con Nicaragua, Dios con Costa Rica, Dios con todos. Ellos con sus problemas internos y su forma de gobierno que han elegido tener”.
Las afirmaciones fueron rechazadas por periodistas nicaragüenses exiliados, entre ellos Carlos Fernando Chamorro y Lucía Pineda, quienes acusaron a la mandataria costarricense de ignorar la represión, el encarcelamiento de opositores y la falta de elecciones libres en Nicaragua. Organizaciones de derechos humanos cifran en más de 70 el número de presos políticos en ese país.
Expresidentes costarricenses también condenaron las palabras de Fernández. Luis Guillermo Solís y Laura Chinchilla calificaron las declaraciones como un grave error político y moral. Por su parte, Daniel Zovatto señaló que se trata de “La frase de la presidenta Fernández que avergüenza y deshonra a Costa Rica”.
El contexto de las declaraciones incluye una crisis de derechos humanos en Nicaragua desde abril de 2018, que ha dejado más de 300 asesinados según Amnistía Internacional. Además, en enero de 2026, la Asamblea Nacional aprobó una reforma constitucional que nombró a Rosario Murillo “copresidenta”, mientras Daniel Ortega se mantiene en el poder desde 2007 tras una reforma de 2014 que derogó los límites a la reelección.
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró que “la dictadura de Murillo-Ortega es enemiga de la humanidad” y anunció nuevas restricciones de entrada a territorio estadounidense para más de 100 funcionarios del gobierno de Ortega-Murillo. Previamente, el canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, había expresado preocupación por la presencia de militares rusos en Nicaragua.