Por Redacción

Ciudad de Mexico, 23 de julio de 2026.- Una gran investigación científica publicada este jueves en la revista Science ha trazado un mapa detallado de las capas de la arquitectura del genoma en distintos contextos biológicos, desde un cerebro envejecido con alzhéimer hasta una insuficiencia cardíaca. El estudio ha alumbrado el primer atlas del llamado ‘nucleoma’, identificado como una capa fundamental de la regulación genómica.

El proyecto 4D Nucleome se propuso desentrañar la organización del genoma tanto en el contexto de la biología básica como en el de las enfermedades humanas. Las investigaciones indican que el genoma es una estructura tridimensional dinámica, cuya organización cambia a lo largo del tiempo. Según los hallazgos, la organización física del ADN moldea la identidad celular, almacena información epigenética y sufre modificaciones durante la enfermedad.

Benoit Bruneau, investigador del Instituto Gladstone de Enfermedad Cardiovascular y coautor de uno de los estudios publicados en Science dentro de esta serie sobre el nucleoma, explicó la complejidad de esta estructura. Aunque cada célula humana contiene los mismos 3.000 millones de letras de ADN, Bruneau describió la organización interna comparándola “como una bola de espaguetis”, pero aclaró que “está alta y finamente organizado”.

Respecto a los objetivos del consorcio internacional, Bruneau señaló: “El misterio hasta ahora ha sido cómo se orquesta esta organización y cuáles son sus implicaciones en la vida real. El proyecto 4D Nucleome se propuso desentrañar esto en el contexto de la biología básica (las reglas), pero también en el contexto de las enfermedades humanas (el resultado)”.

Sobre los resultados obtenidos, el investigador afirmó: “Hemos descubierto varias reglas nuevas de esta organización, y en esta serie de artículos hemos podido determinar que es crucial comprenderlas correctamente, ya que de lo contrario podrían surgir diversas enfermedades”. Además, destacó que se ha generado “una cantidad ingente de datos que ahora pueden ser analizados por otros investigadores”, lo cual abre el camino para profundizar en nuevas formas de comprender la organización del genoma.

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